Verás. Esto de mirar atrás nuestro inconsciente lo tiene registrado como peligroso.
Y así está reflejado en la mitología:
Orfeo recibió el mandato de no volverse a mirar a Eurípides, o de lo contrario ella moriría. (él lo hace y ella expira)
A los griegos se les dijo que no miraran a la cara de Medusa con sus cabellos de serpientes, o se convertirían en piedra.
También en la Biblia. Dios le dice a Lot y a su familia que no miren atrás a la destrucción de Sodoma y Gomorra bajo pena de convertirse en estatuas de sal (su esposa mira y se convierte)
Mirar atrás significa mirar el pasado y hacerlo significa mirar dentro.
Y parece que tenemos miedo también a eso.
Se instruyó a Pandora a que jamás abriese su famosa caja; por supuesto ella desobedece y todos los problemas ocultos se desatan sobre el mundo.
Vale, pues se trata de superar eso.
Mirar dentro puede desatar todos los males, vicios, dolores y sufrimientos que puede haber dentro,
Pero mantener la tapa de la olla apretada no evita la presión que hay dentro.
Además, dentro también está lo vocacional, lo creativo… un tesoro oculto de experiencias, memorias y capacidades.
Así que si quieres mirar, esta es tu oportunidad:
(escrito por un humano)