400 Yo soy una cebra

Verás. Un caballo blanco pintado a rayas no es una cebra*

Por mucho que queramos humanizar a la IA, construir robots antropomórficos, bots con voces naturales, o hacer condescendiente a GPT… no son cebras, son caballos pintados a rayas.

La mejor película que he visto sobre IA es (aquí redoble de tambor); El indomable Will Hunting (Good Will Hinting, Gus Van Sant 1997)

Si no la has visto, ya estás tardando.

Va de un chaval superdotado y problemático con una inteligencia memorística increíble que malgasta a manos llenas.

En la icónica escena del banco su terapeuta, Robin Williams, le cuestiona su conocimiento de la vida:

“Sabes todo sobre la vida de Miguel Ángel… pero nunca has estado en la Capilla Sixtina.

Si te pregunto sobre el amor, me recitarás un soneto de Shakespeare, pero nunca has mirado a los ojos de una mujer y te has sentido vulnerable”

Esa es la IA: el caballo blanco que nunca será cebra por mucho que cada vez sean más perfectas las rayas que vamos pintando sobre su lomo.

No tiene recuerdos, solo datos. Unos mordiscos a nuestros pasados, nuestras investigaciones, nuestra creatividad, que roba con descaro y nosotros se lo compramos como suyos.

Pero no lo son.

Si le preguntas qué se siente si te caes por un barranco, nos hablará de la caída, del impacto final y el shock, y terminará con las consecuencias físicas y psicológicas.

Si te has caído alguna vez por un barranco, ¿es eso lo que sentiste? O no son más que datos.

Como cebras reales tenemos alma, conciencia, una voz interior que a veces llamamos intuición…

El mundo del conocimiento ya ha pasado, llega el mundo de la sabiduría.

La diferencia está en que ahora el conocimiento enciclopédico lo tiene la IA, lo que nos diferencia es la sabiduría de saber aplicado y haberlo aplicado en nuestra vida real.

Tanto la IA como nosotros somos inteligentes, pero solo nosotros somos sabios.

(escrito por un humano)

* La frase original es del brillante arquitecto Louis Kahn: “A stripe painted horse is not a zebra” en su ensayo filosófico “Order Is” Utilizó esta metáfora para explicar la diferencia entre la naturaleza profunda (verdad esencial) y el diseño superficial (mero estilo). Sostenía que un espacio u objeto tiene una «voluntad de ser» fundamental —su naturaleza estructural subyacente— y que ninguna cantidad de rayas pintadas en un caballo puede alterar su verdadera identidad original.

Escena del banco: https://www.youtube.com/watch?v=0XtQPxAJPQw

Avatar de Desconocido

Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

Deja un comentario