Verás. Me voy a tomar la licencia en esta entrada de dar un salto diferente, uniendo creatividad y amor.
Es solo mi opinión. A lo mejor la IA no está de acuerdo.
Creo que la creatividad y la motivación nos dan la posibilidad de acceder a nuestro amor y a nuestra felicidad.
Este amor está compuesto por el amor al padre y el perdón a la madre.
En este contexto entiendo el padre como la esencia creadora y a la madre como la dadora de la vida física.
La felicidad, por otro lado, está compuesta del amor a la madre y el perdón al padre.
Entendiendo el amor a la madre como la aceptación de los esfuerzos y los retos vitales, y el perdón al padre por no habernos materializado con los mismos dones que a otros (hermanos)
Así, el amor y la felicidad son dos elementos que surgen del reconocimiento y la aceptación de nuestros progenitores (más tarde de nuestros maestros, jefes…)
Las cualidades que encontramos en nuestros aprendizajes son dos: absorber conceptos nuevos, y concretar su utilización.
Cuando hemos entendido los conceptos nuevos como un beneficio y no un peligro, nos motivamos a experimentarlos en plenitud y decidimos lo mejor en cada momento.
El rencor al padre y a la madre impide esta comprobación.
Nacemos con unas cualidades que al combinarlas con el entorno propician construcciones novedosas y con un halo diferenciador.
Cuando reconocemos nuestro verdadero poder y las ideas que tenemos, ponemos el primer peldaño.
Al aceptar que la diversidad que nos rodea no siempre nos agrada, hemos puesto el segundo.
Aprender de los que son como nosotros y de los diferentes sin olvidar nuestra identidad, es el tercer paso imprescindible.
Experimentar de todo ello y sacar conclusiones para obedecernos en todo momento, es el paso definitivo.
(escrito por un humano)
