La famosísima fábula “La cigarra y la hormiga” atribuida a Esopo, lleva con nosotros más de 2.500 años. Ha ido pasando de generación en generación convenciéndonos de lo duro que hay que trabajar y que hay que guardar para cuando llegue el invierno. Y ahí vamos, dándolo todo y mirando de reojo a un invierno que nunca sabemos cuán largo o frío va a ser. Entramos en la espiral del trabajo y, en muchos casos, se nos olvida vivir. A veces por el miedo al futuro (cada vez más incierto) y otras por la creencia de que el pan hay que ganarlo con el sudor de la frente.
En 1963, el poeta, etimólogo, y traductor de La Divina Comedia, John Ciardi, escribió una preciosa reformulación de la dichosa fábula: John J. Plenty and Fiddler Dan (lo siento, solo la he encontrado en inglés) Narra en su poema que la hormiga workoholic John J. Plenty, tiene una hermana. Para su desgracia ésta se enamora perdidamente de la cigarra Dan. Así que pasan los dos la primavera cantando y tocando el violín bajo la mirada severa y el reproche de la hormiga John J.
Por supuesto llega el invierno y John J. se encierra con sus provisiones. El violín y la canción dejan de sonar. Va pasando el tiempo y la hormiga empieza a temer por un invierno más largo de lo normal y no está segura de que le alcancen todas las provisiones que tiene. Se promete a sí mismo que la próxima primavera trabajará y recolectará el doble, para por si acaso.
Llega por fin la primavera y John J. sale de su hormiguero. Para su sorpresa escucha a lo lejos el sonido del violín y el suave cantar de su hermana. No entiende cómo han podido pasar el invierno sin provisiones.
“I guess he recovered. I hope he did.
I don’t know where the Fiddler hid
With his pretty wife from ice and snow.
I guess about all I really know
Is — save a little or save a lot,
You have to eat some of what you’ve got.
And — say what you like as you trudge along,
The world won’t turn without a song.”
“Supongo que se recuperó. Espero que lo haya hecho.
No sé dónde se escondió el violinista.
Con su linda esposa del hielo y la nieve.
Supongo que todo lo que realmente sé
Es — guarda un poco o guarda mucho,
Tienes que comer algo de lo que tienes.
Y — di lo que quieras mientras caminas,
El mundo no girará sin una canción”