369 Amor infinito

Verás. Cuando te encuentras con una persona, sea quien fuere, no es que ames a la persona,

sino que es tu amor proyectado fuera, el que tiene la capacidad de permear en el otro.

La capacidad de que el otro haga lo que quiera en cada momento, sin que tenga que justificarse ante nosotros.

Ése sería el amor infinito.

Porque tiene que estar libre de miedo, tiene que estar libre de no aceptación, tiene que estar libre de dogmatismo.

Pero jugar al juego de pensar que el otro te hace lo que tu le estás haciendo a él…

Jugar al hecho de que el otro decida que su vida es mucho mejor sin ti, o jugar al hecho de que el otro no trabaje y te deje toda la carga de trabajo a ti, jugar a lo que estás haciendo y te darás cuenta de que es insoportable y ése es el punto que tenemos que ver.

Que lo que es insoportable para ti es exactamente igual de insoportable para el otro.

Solamente con esta necesidad de ser únicos, nos encontramos aislados de ese amor.

Sólo se tiene poder cuando el amor está dentro y no está fuera; sólo se tiene prestigio cuando el amor está dentro y no está fuera.

Somos capaces de conocer solamente nuestro amor, el amor del otro nunca lo podremos conocer.

Somos capaces de expresar nuestro amor, nunca podremos expresar nuestro amor en la palabra del otro y, lo que es mucho más importante, la libertad sólo la tenemos cuando amamos libremente al que está enfrente.

La causa de la culpa está en la falta de amor.

Siempre pensamos que el otro nos está dañando, que el otro no se comporta como nosotros queremos, que el otro no está haciendo lo que nosotros buscamos o como nosotros lo buscamos.

Y, a partir de ahí, el otro es reo absoluto de la culpa y necesitamos matarle, inmolarle, asesinarle, destruirle, condenarle, llámalo como quieras.

(escrito y dibujado por un humano)

368 Mi perfección

Verás. Con eso de que la Navidad cada año es más el mercadeo que ocurre entre Black Friday y Reyes, voy a escribir sobre el dar y el recibir.

Ocurre con frecuencia (a ti no, pero seguro que tienes un amigo al que le pasa) que nos sentimos dioses para dar, mientras que al otro le convertimos en vasallo para dar.

Me explico.

«Yo doy lo que quiero dar y tú das lo que yo te pido»

Y hay algo que no está correcto.

Hay algo que debemos analizar si queremos romper los lazos del rencor, del dolor, de la miseria, del abandono, de sentirnos marginados por un concepto que es «lo que yo hago y lo que yo digo es perfecto, y lo que tú dices y tú haces está hipotecado por mi perfección»

Si yo lo veo perfecto, es perfecto y si lo veo imperfecto, es imperfecto.

Con independencia de quién nos lo haya enseñado, la única verdad que existe es que todos somos iguales.

Con la misma capacidad de dar y de recibir y con la misma capacidad de ser culpables o no serlo.

Si somos únicos, estamos solos, porque el otro es único también.

Es complicado para mí entender que nosotros somos únicos y que el otro existe.

Es decir, somos Dios y luego están los que caminan por debajo.

Nos sentimos dioses que tienen gente que les sigue, porque si fuésemos únicos, no habría nadie, no nos podrían amar.

Es como si estuviéramos buscando la adoración.

No tenemos un mensajero sabio, como lo tiene el budismo, como lo tienen otras civilizaciones, nosotros tenemos un mensajero divino, que es Dios.

Si el mensajero es Dios, y nosotros somos como él, ya estamos perdidos.

Se supone que, si somos únicos y somos dioses, seríamos la encarnación del amor.

No estaríamos esperando amor, porque somos amor.

Si somos dioses, como el concepto de amor es Dios, el amor supremo…

¿Por qué no tenemos el amor supremo, sino que esperamos que nos amen supremamente?

(escrito y dibujado por un humano)

367 Una mirada a tu vida profesional

Verás. Algunas preguntas para revisar tu vida profesional:

¿Has empleado tus conocimientos como un bien personal y comunitario?

¿Tienes un proyecto que está dentro de tus ideales personales?

¿Esperas resultados o el reconocimiento de los demás?

¿Existe un respeto a las ganancias o remuneración y en ningún caso las criticas?

La capacidad de vivir los ideales en los proyectos o la entrega empresarial te dará como respuesta una economía saneada junto con una equilibrada autoestima.

Ambos son pilares básicos para poder desarrollar investigaciones más satisfactorias en el futuro.

Pero, puede ser que este año te haya perseguido una sensación de no poder hacer lo que deseas.

Y eso suele desembocar en un desequilibrado valor personal en el campo de los conocimientos o de la razón.

A lo mejor trabajas para otros, en la idea de otra persona y debes entregarte a las directrices incluidas en ese proyecto.

A lo mejor te han subido el sueldo, y tienes la duda de si ha sido por méritos propios o por lo que marca el convenio.

Da igual.

Al revisar tu año profesional lo que debes tener en cuenta es, tu disponibilidad al proyecto, la satisfacción profesional y los logros personales que has tenido.

Cualquier merma en el análisis va a producir un deterioro de la autoestima, y eso nos crea una sensación de no ganar lo suficiente, o una falta de estímulos.

La forma de poder definir estos desequilibrios es más emocional que económica y se inicia en una bajada en el rendimiento, disculpas explicitadas o no, falta de creatividad…

Eso lleva a una desmotivación creciente y la falta de creatividad con una constante exigencia de reconocimiento de los mandos superiores, sentimiento de infravaloración y dificultades para salir de su propio descrédito.

Por eso es importante revisar el año, reconocer nuestra desobediencia innata, o la falta de criterio, o no haber prestado atención al proyecto personal.

El 18 de diciembre estaremos por la tarde unas horas revisando todo esto… y más.

Si te interesa, escríbeme para más información.

(escrito y dibujado por un humano)

366 Es el 18

Verás. Ayer te colé un poco de publicidad en el post.

Soy muy malo haciendo eso (creo que me siento culpable porque no lo suelo hacer)

Y puse la fecha que no era.

Bueno, para ser sincero, puse el viernes y luego mi socia María me dijo que ese viernes era el último día de colegios para los niños y había fiestas de fin de año.

También me dijo que muchas empresas aprovechan los viernes para cenas de Navidad.

Así que lo he pasado al jueves 18.

La idea de este encuentro (puedes hacerlo presencial y online) es que creo que es muy importante revisar / aprender de lo que hemos hecho, sentido y pensado en el pasado reciente.

Es importante porque esa información son las piezas de Lego con las que podemos reconstruir el futuro.

Podemos elegir nuevos colores, cambiar formas que no nos han salido bien, sumar y restar…

Y es doble.

En diciembre hacemos la revisión y en enero proyectamos futuro a 1 año.

Durante otras tres horas.

Te iré contando más detalles, pero si te va interesando escríbeme y voy haciendo la lista.

No hay dolor, no hay arrepentimiento, no hay reproches, solo resultados.

Resultados que sirven para aprender,

Y al compartirlos se multiplica ese aprendizaje ya que nos sumamos a otros con las mismas sensaciones, las mismas metas alcanzadas (o no), las mismas expectativas superadas (o no)

Creo que es una buena inversión, unas pocas horas para ti.

(escrito y dibujado por un humano)

365 Revisar el pasado

Verás. ¿Tiene sentido revisar el pasado?

Puede que sea complicado porque ese pasado suele ser el almacén de más dolor que alegría.

O a lo mejor es que recordamos con más facilidad el miedo que el amor.

Pero una cosa es mirar el pasado como una caza de brujas para encontrar culpables: padres, hermanos, el gobierno, el karma…

Y otra bien distinta es revisarlo.

Una revisión anual tiene como fin conocer qué ha sucedido en un espacio de tiempo, relacionando los resultados con las expectativas.

En muchos casos las esperanzas no han sido marcadas con anterioridad y eso conduce a una sensación de frustración no identificada como tal, apareciendo un estado nostálgico, a veces un grado de depresión, falta de motivación y un amplio etcétera,

Lo que afianza el pensamiento de que la vida es injusta.

Y no lo es.

De verdad.

Lo que sí ocurre es que la falta de análisis con perspectiva nos sumerge en un camino sin final, con falta de límites y sin propósito consciente.

El ánimo inconsciente crea un resultado negativo del que te vas resintiendo, almacenando el déficit año tras año.

Eso dificulta las posibilidades de superación.

Lo que deberíamos hacer es optimizar esta visión hacía el año que está a punto de finalizar, comprobando la incidencia que han tenido todos estos aspectos.

Alégrate muchísimo de lo que ha ido estupendamente y ponte a conocer las causas y posibles soluciones de lo que parece presentar un resultado peor.

En cualquier caso, se trata de gozar de lo que has aprendido.

Cada experiencia ha sido una gran maestra de la vida.

El viernes 19 de diciembre, por la tarde, hago un taller (presencial y online) para ver todo esto.

Si te interesa participar escríbeme y te doy los detalles.

(escrito y dibujado por un humano)

364 Felicidad y conciencia

Verás. Puede que tu mayor potencial sea la felicidad.

Y puede que seas un maestro en este ámbito cuando te relacionas con los demás.

Y también puede ser que notes que te falte algo que te hace sentirte incompleto.

Y puede que eso sea la conciencia.

Y cuando te pones en disposición de ser maestro de felicidad, trasmites una duda razonable provocada por tu falta de conciencia

Y cuando debes aprender conciencia no te sientes seguro pues consideras que te va a impedir llegar a la felicidad absoluta.

Y eso te ocurre porque consideras que la conciencia es severa, restrictiva y te recorta la libertad para hacer lo que quieres.

El problema es que hasta que no la aceptes con la misma tranquilidad con la que aceptas el ejercicio de ser feliz, no crecerás como persona.

Y puede que te sientas culpable.

Una culpa que se genera porque no eres tan abierto para realizar los dos aprendizajes que necesitas hacer: dar (enseñar) y recibir (aprender).

No los afrontas con la misma amplitud, con la misma holgura o con el mismo corazón; siempre crees que debes enseñar y te niegas a aprender aquello que te falta.

Y estarás lanzando tu culpa contra las demás personas en lugar de colocarte en disposición de aprender.

Es mucho más fácil mantenerse en posición de maestro que pasar a convertirte en alumno.

Es más sencillo pensar que todos tienen que aprender tu gran potencial, que admitir que hay algo en este mundo de lo que careces y que debes adquirir.

En lugar de culpar a los demás de tu falta de felicidad debería situarse en «si yo aprendiera lo que he venido a aprender, sería mil veces más feliz»

Solo así te convertirá en alumno y podrás liberarte de la culpa.

(escrito y dibujado por un humano)

363 El no y el si

Verás. Necesitamos aprender a decir un “no” a las personas que son importantes para nosotros.

Sin embargo, la condición para que este “no” sea verdadero y pueda mantenerse en el tiempo, es que aparejado al “no” esté un “si” a nosotros mismos.

Un “si” que surge de un respeto a nuestros valores e ideales más profundos.

Debemos aprender a decirnos “si” a nosotros mismos, a nuestros ideales, a nuestras aspiraciones, a nuestros grandes y pequeñas inquietudes.

Es un “si” a ti mismo, aunque pueda llevar implícito un “no” a los otros.

El “no” es a lo que quieren otros que no está alineado con tus propios intereses.

La forma de acometer esta negativa es desde la afirmación y la consideración a lo que quieres, a la vez que respetando lo que desea el otro.

Necesitamos entender que no estamos negando a los otros cosa alguna.

La tendencia natural es a decir “no” y confrontar al otro entre sus intereses y los nuestros.

O decir “si” a pesar de que no estamoss de acuerdo con el planteamiento con el fin de no vivir una confrontación.

El proceso exige que digamos “si” pensando en nuestros deseos y que estos sean el eje central en nuestra comunicación.

Sería algo así como: “entiendo lo que tú quieres, y me parece que puede ser muy válido, sin embargo, en este momento quiero seguir en esta posición”

Lo que has dicho es positivo para ambas partes, aunque te has posicionado en tu proyecto, en tus ideas, en las cuestiones que son importantes para ti.

Esta forma de comunicarte te ayuda a posicionarte, a mantener el foco en tu visión de las cosas.

Para lograr trabajar el “no” es necesario desprenderse de gran cantidad de soberbia y de muchos apegos.

Estamos convencidos de que el otro no va a aceptar un “no” y eso nos lleva a someternos a expectativas ajenas, a una pérdida de control, y a desvirtuar la realidad de lo que queremos.

En otros casos estamos deseosos de confrontar nuestras ideas como si no hubiera otras más válidas.

Surge el dogmatismo, la competitividad sobre quién es mejor que quién, y al final se pierden los verdaderos motivos de la discrepancia. 

El “no” o el “si” cuando no son reales sólo generan pérdida de influencia y de autenticidad.

(escrito y dibujado por un humano)

362 Mirar al pasado

Verás. Nosotros decidimos lo que vemos frente a nosotros, y esta decisión es libre, aunque para garantizar que existe una auténtica libertad necesitamos revisar nuestro pasado desde la justicia.

Es fácil caer en la negación, o en el rencor o en el resentimiento, o dejarse invadir por la rabia ante los recuerdos de la infancia.

Ahora bien, si miras con los ojos de la empatía y piensas qué estás haciendo tú en esos casos, quizá tu pasado se convierta en otra realidad y tu proyección puede ser más coherente e íntegra.

Si miramos hacia atrás centrándonos en los errores que han cometido los otros, lo que estaremos haciendo es un sesgo que nos llevará a posicionarnos en una cadena de destrucción.

Una cadena que se retroalimenta de dolor y conduce inefablemente hacía la anulación.

Es difícil detenernos en recuerdos que valoramos como dolorosos o injustos y deshacernos de los sentimientos que surgen ante ello.

Podemos imaginarnos que hay una escalera cuyos peldaños nos suben y nos indican nuestro crecimiento y transformación, mientras que hay otra cuyos peldaños bajan y nos conducen hacía la sombra y la oscuridad de nuestros pensamientos.

Es posible caminar en una.

Nosotros decidimos cuál.

Lo que no es posible es que estemos en ambas a la vez.

Para confirmar la certeza de este planteamiento sólo necesitamos conectar con nuestro cuerpo y con sus movimientos para comprender la fuerza que tienen nuestros recuerdos destructivos.

Te propongo que pienses en algo doloroso e injusto que te ha proferido uno de tus padres.

¿Qué sientes? ¿Qué pasa en tu interior?

Probablemente has vuelto a sentir con igual fuerza el malestar del pasado.

Tu mente se ha llenado de rabia o de tristeza.

Poco importa qué emoción es la que sientes ahora. Lo que es relevante es que lo estás sintiendo tú.

No hay nadie en el otro lado que esté asumiendo tu dolor, tu incomodidad.

¿Qué hace que ese dolor se recrudezca nuevamente?

¿Has logrado que tus emociones se transmitan a otro receptor?

Si esto no es posible analiza por qué es.

Quizá sólo tú puedas cambiar tu mundo.

Quizá sólo tú puedas valorar quién eres y qué quieres sentir, pensar o hacer.

(escrito y dibujado por un humano)

361 Del liderazgo participativo al activo

Verás. Continuando con la entrada de ayer, te comparto mi llamada externa.

Me licencié y trabajé durante 20 años como arquitecto.

Para estudios famosos, para estudios modestos, incluso tuve mi propio estudio con unos amigos.

Y tuve la llamada a otra profesión totalmente diferente. Y la lucha que tuve entre la profesión que tenia y la que surgió en mi vida fue mi gran batalla.

No quería perder el estatus, la comodidad en la que vivía, y la llamada era incómoda.

Entonces, se forma como un triángulo entre lo que no queremos perder, la llamada al liderazgo, y la muralla que nos ponemos como disculpa.

Volviendo a la película de ayer (Gran Torino) hay un momento en el que, si tienes sensibilidad para llorar, se te parte el alma.

Es cuando el que te llama entra en tu corazón.

Es la imagen de los Hmong entrando en casa a traerte la comida.

Cuando ya no has podido defenderte de la llamada del líder es cuando lo dejas entrar en casa.

Cuando el líder flexiona a ser líder es cuando deja entrar la comida en su casa, cuando de pronto dice: es mejor convivir que estar solo, es mejor comer este alimento que comer mi sopa, es mejor el alimento que me dan los demás, el conocimiento, la grandeza de espíritu que me dan los demás, que mi pequeñez por muy grande la que yo la considere en ese momento.

La comida que entra en esa casa son las ideas de los demás, y que penetre en la cabeza de un líder las ideas de los demás y que conviva con ellas es lo mas difícil, lo mas complicado.

Es el momento donde él empieza a ser líder, un líder participativo, donde su corazón se ablanda absolutamente.

El liderazgo participativo es cuando se encuentra con los demás, y está con los demás.

Lo que hace es participar en lo que quiere y se va.

Lo que va haciendo es participar en lo que le interesa y regula si entra o no.

El liderazgo activo es cuando ya penetra en su corazón y ya no puede eludir nada de lo que está pasando.

Ya todo lo que pasa en esa casa es suyo, necesita participar de todo, de lo que falta, de lo que no falta, de cómo se sienten, de qué quieren, de lo que no quieren.

En ese momento se hace padre de Sue y de Thao.

Ahí empieza a actuar como líder.

(escrito y dibujado por un humano)

360 Gran Torino

Verás. Hay películas que uno debe ver casi obligatoriamente.

Esta es una de ellas (otra es American Beauty, pero esa la dejo para otro día): Gran Torino, del gran Clint Eastwood.

Hazme caso, aunque no te guste ver pelis, haz un esfuerzo.

Bocanadas de enseñanzas de vida.

Si no la conoces puedes verla esta noche y lees el post mañana.

En la peli, el protagonista (Kowalski = Clint Eastwood) pierde a su esposa.

Una esposa que ha tenido tapado a su líder.

En el momento en el que ella se va, se ve obligado a relacionarse con el mundo y lo que era un “no puedo” se convierte en “puedo” y para lo que “no valgo” se convierte en “valgo” y para lo que piensa que no tiene ningún sentido, se convierte en el sentido de su vida.

(Este puede ser el momento de investigar quién es la “espos@ en tu vida)

Kowalski se convierte en el maestro, en el director, en el mentor… esa es su función.

Se da cuenta de que mas allá está un amor tan profundo en el que, de pronto, comprende que su familia es el mundo, no es él.

Y entiende que necesita el mundo, y se da cuenta de que el mundo necesita limpieza, el mundo necesita quitar las bandas que anulan la vida, el mundo necesita que la sociedad sea distinta… y ahí emerge el líder.

Por eso hay que quitar el “tapón” cuanto antes.

Kowalski no sabía que tenia vecinos, se lo tenia todo resuelto su esposa, y eso le estaba impidiendo ver su objetivo. 

Y luego ese mundo de ternura que tienen ciertas personas que sólo lo pueden expresar a los animales, porque los seres humanos les dan miedo.

Es otro momento mágico ver cómo quiere a su perra, para darnos cuenta de que la perrita detiene también el que se relacione con el mundo.

Walt Kowalski va forjando y sacando el liderazgo de Thao, que es el mismo que el suyo.

Es como si redimiera su falta de liderazgo interno en la vida y juventud, rescatando y enseñando a Thao a cómo hacerlo.

Aprendo que no es necesario que nos ocurran cosas dramáticas para poder llegar a evolucionar y funcionar con nuestro líder interno.

Tenemos las dos cosas: la muralla y lo que no queremos perder; lo que no queremos dejar atrás en el camino y para lo que, precisamente, creamos la muralla.

Puede ser una persona, un lugar, una casa, el dinero…

Y surge una tercera cosa, una petición de liderazgo externa, una llamada al liderazgo de tu vida.

(escrito y dibujado por un humano)