374 Cambiar para ti mismo

Verás. Esto es obvio: todos los seres humanos somos iguales, llenos de defectos y virtudes.

Pero, cuando conoces a alguien nuevo parece que es diferente, más interesante, pasional, carismático…

Sin embargo, pasados los primeros días, aquello que dificultaba tu relación anterior vuelve a repetirse inexorablemente.

Piensa en la persona con la que estás ahora.

Es como cuando la conociste.

Han sido tus expectativas, tu deseo de cambiar al otro, lo que hace que la relación no funcione.

Lo que amaste al principio permanece, y lo que tú tenías como defectos también.

Así que merece la pena que nos enfrentemos a a cambios profundos sobre nosotros mismos, porque vayamos donde vayamos y estemos con quien estemos, nuestros defectos nos acompañarán y no nos permitirán ser felices.

Tu pareja seguro que es igual a cuando la conociste, sin grandes cambios que puedan haberte desencantado.

Probablemente las cosas que te molestan de ella ahora son las mismas que ya te molestaban.

¿Por qué culparla a ella en lugar de vencerme a mi mismo?

Si yo erradico mis actitudes erróneas de la relación en vez de esperar que ella realice el trabajo, nuestra relación volvería a ser tan apasionante como fue.

¿Qué me podría aportar otra mujer que ella no me dé?

Posiblemente un cuerpo nuevo y vivir durante unos días una pasión física desbordada.

Pero, la vida, lo creas o no, no es eso.

La vida es lo cotidiano, pasear al lado del mar, comer, defecar, sufrir, notar carencias, reír, soñar…

La vida es sufrimiento y alegría, todo junto.

Y lo uno y lo otro, se acompañan de lo que tú cambies y crezcas para ti mismo.

(escrito y dibujado por un humano) 

373 Encuentros del año

Verás. Cada persona que ha estado en nuestra vida, aunque sea un solo instante, ha sido, de alguna manera, un maestro para nosotros.

Por eso, es importante revisar y profundizar tanto en el amor que hemos sentido como en el resentimiento que nos ha quedado.

Con cualquier relación, no solo de pareja, hasta la más insignificante en tiempo o en profundidad.

Muchas veces creemos que las parejas son aquellas personas con las que sentimos la pasión desbordante y por ello efímera.

Sin embargo, dos personas en cualquier situación forman una pareja, encontrados en un punto para compartir, comunicar, reír, gozar o de alguna manera sufrir.

Para lo bueno y lo menos bueno, si nos encontramos con alguien en algún momento de nuestra vida, deberíamos analizar el “para qué” de ese encuentro.

El debe y el haber de las relaciones existe y el capital de amor o resentimiento hay que analizarlo en toda su dimensión.

Los apegos a una relación concreta, la sensación de fracaso, el abandono, la desconexión…

Deberíamos observar cada una de esas experiencias con minuciosidad y en un detalle hasta quisquilloso.

Todo lo que se resiente en esta investigación habla de dos partes de nuestra personalidad.

Primero, la necesidad de ser aceptados, donde hay una mirada mayor a las propias expectativas que lo que quiere el otro.

Y segundo, la necesidad de aislamiento o soledad, que refleja un miedo a las expectativas del otro y a la dificultad para marcar el territorio personal.

¿Quieres analizar qué personas han entrado en tu vida en este año, y si han sido por tu búsqueda de aceptación, o por tu búsqueda de aislamiento?

Y también qué personas han desaparecido y cuál de los dos motivos lo ha provocado.

Todo eso lo veremos y analizaremos en el encuentro del día 18: Revisión 2025, gozar con lo aprendido, de 17:00 a 20:00.

Si te interesa participar (presencial o directo/online) envíame un mensaje y te paso toda la información.

Me encantará verte por aquí.

(escrito y dibujado por un humano)

372 IA y la maldad

Verás. Entre los años 50 a 80 del pasado siglo teníamos miedo a los robots.

Ahí estaba el amotinado HAL de 2001: Una odisea del espacio, y muchas otras películas que describían el ordenador enloquecido.

Los enormes ordenadores centrales de aquella época infundían miedo por si llegaban a ser más inteligentes que nosotros, y se rebelaran tomando el control del mundo.

Había una idea implícita que nos hacía unir la inteligencia con la maldad, como si fuera una parte de su propia esencia.

Quizá proyectábamos nuestra capacidad humana para obrar el mal.

Es un tema que se ve en nuestra tradición cultural.

Desde el Golem que se vuelve violento, hasta el Aprendiz de brujo o el inocente Pinocho.

75 años más tarde hemos perdido ese miedo.

Tenemos otro: que nos quiten el puesto de trabajo.

Sin embargo, los ordenadores de ahora, unidos entre sí por una red mundial, disponen de la capacidad para obrar el mal como nunca antes habían tenido.

Y, sin embargo, no nos dan miedo.

Solo tememos el impredecible caos que pueden generar a través de la maldad humana en forma de hacker que nos limpie la cuenta del banco o que colapse las líneas del Metro.

Quizá no tenemos este miedo porque entendemos que la maldad no nace de las máquinas, que tiene que ser programada por un humano.

Su software no mutará de forma clandestina para rebelarse contra nosotros.

Pero es que ahora hay un nuevo elemento en juego: la Inteligencia Artificial.

Los sistemas LLS (tipo avanzado de IA entrenado con enormes cantidades de texto para comprende, generar y procesar el lenguaje humano) son la base que permite responder preguntas, resumir, crear contenido… y son la base de los modelos como GPT, Gemini…

¿Qué pasaría si los datos de entrenamiento que se utilizan en vez de provenir de la web abierta provinieran de la “dark web”?

Disto mucho de ser un experto y a lo mejor estoy diciendo una tontería, pero ¿qué pasaría?

(escrito y dibujado por un humano)

371 Animales desconcertados

Verás. Intento no escuchar las noticias, pero, a veces cuando voy en coche la traicionera radio las cuela en mi cabeza.

Guerras, genocidios, corrupción, dolor y muerte por doquier.

Seguimos siendo cercanos descendientes de esos grandes simios que inventaron dioses para reflejar fuera nuestra mejor versión y contener la peor.

Pero sigue sin funcionar.

Quizá el único remedio verdadero consista en recordar lo que significa ser humano.

Porque todas estas crisis nos están haciendo olvidar quiénes somos.

Para el poeta, la humanidad es:

«Un niño confiado en su madre, un hombre maduro responsable de sus dependientes, un joven perdido entre sus deseos y pasiones, un anciano cuyo pasado y futuro luchan entre sí, un adorador en su ermita, un criminal en su celda, un erudito entre sus libros y papeles, un tonto entre la oscuridad de la noche y la oscuridad de su día, una monja entre las flores de su fe y las espinas de su soledad, una prostituta entre las garras de su debilidad y las garras de su necesidad, el indigente entre su amargura y su complacencia, el hombre rico entre sus ambiciones y su sumisión, el poeta entre la niebla de sus tardes y los rayos de sus amaneceres.

Si la humanidad fuera capaz de experimentar y conocer todas estas cosas, llegaría a la perfección y se convertiría en una sombra entre las sombras de los dioses.»

Kahlil Gribran. The Vision

Aceptar esta dualidad nos haría comprendernos más.

Y dejar de caminar por esta tierra como animales desconcertados intentando recuperar la divinidad interior.

(escrito y dibujado por un humano)

370 Corteza prefrontal e IA

Verás. Yo no soy mucho de conspiraciones, especialmente cuando son globales.

Tampoco creo en las coincidencias o en las casualidades.

Lo digo porque una investigación de la Harvard Medical School, avisa de que el uso intensivo de pantallas en los niños afecta procesos clave de desarrollo:

Atención, autocontrol, creatividad y calidad de sueño.

Esos procesos dependen de la corteza prefrontal, precisamente la zona del cerebro responsable de funciones ejecutivas superiores como la toma de decisiones, la planificación, la resolución de problemas…

Y luego tenemos la IA.

Cada vez le damos más poder de tomar decisiones, funciones ejecutivas, planificación, creatividad…

¿Cuánto es 1+1?

¿Estamos (consciente o inconscientemente) atrofiando funciones en nuestros niños y jóvenes, que la IA va a sustituir?

Por lo menos ahora tenemos cierto pensamiento crítico y conocimiento para supervisar decisiones que toma la IA, pero ¿qué pasará en pocos años?

¿Qué pasará cuando un deteriorado lóbulo prefrontal se sienta indefenso ante una superdesarrollada IA?

No lo sé (tú tampoco)

Pero ya que parece muy improbable una regulación ante la todopoderosa industria de la IA, a lo mejor sí podemos regular el uso y abuso de pantallas en niños y adolescentes.

No seremos pioneros, pero podemos seguir la acertada estela de países como Australia que prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años.

Si tienes 16 años o menos y estás leyendo esto, no me quemes.

Es por tu bien.

Es por el bien de todos

(escrito y dibujado por un humano)

369 Amor infinito

Verás. Cuando te encuentras con una persona, sea quien fuere, no es que ames a la persona,

sino que es tu amor proyectado fuera, el que tiene la capacidad de permear en el otro.

La capacidad de que el otro haga lo que quiera en cada momento, sin que tenga que justificarse ante nosotros.

Ése sería el amor infinito.

Porque tiene que estar libre de miedo, tiene que estar libre de no aceptación, tiene que estar libre de dogmatismo.

Pero jugar al juego de pensar que el otro te hace lo que tu le estás haciendo a él…

Jugar al hecho de que el otro decida que su vida es mucho mejor sin ti, o jugar al hecho de que el otro no trabaje y te deje toda la carga de trabajo a ti, jugar a lo que estás haciendo y te darás cuenta de que es insoportable y ése es el punto que tenemos que ver.

Que lo que es insoportable para ti es exactamente igual de insoportable para el otro.

Solamente con esta necesidad de ser únicos, nos encontramos aislados de ese amor.

Sólo se tiene poder cuando el amor está dentro y no está fuera; sólo se tiene prestigio cuando el amor está dentro y no está fuera.

Somos capaces de conocer solamente nuestro amor, el amor del otro nunca lo podremos conocer.

Somos capaces de expresar nuestro amor, nunca podremos expresar nuestro amor en la palabra del otro y, lo que es mucho más importante, la libertad sólo la tenemos cuando amamos libremente al que está enfrente.

La causa de la culpa está en la falta de amor.

Siempre pensamos que el otro nos está dañando, que el otro no se comporta como nosotros queremos, que el otro no está haciendo lo que nosotros buscamos o como nosotros lo buscamos.

Y, a partir de ahí, el otro es reo absoluto de la culpa y necesitamos matarle, inmolarle, asesinarle, destruirle, condenarle, llámalo como quieras.

(escrito y dibujado por un humano)

368 Mi perfección

Verás. Con eso de que la Navidad cada año es más el mercadeo que ocurre entre Black Friday y Reyes, voy a escribir sobre el dar y el recibir.

Ocurre con frecuencia (a ti no, pero seguro que tienes un amigo al que le pasa) que nos sentimos dioses para dar, mientras que al otro le convertimos en vasallo para dar.

Me explico.

«Yo doy lo que quiero dar y tú das lo que yo te pido»

Y hay algo que no está correcto.

Hay algo que debemos analizar si queremos romper los lazos del rencor, del dolor, de la miseria, del abandono, de sentirnos marginados por un concepto que es «lo que yo hago y lo que yo digo es perfecto, y lo que tú dices y tú haces está hipotecado por mi perfección»

Si yo lo veo perfecto, es perfecto y si lo veo imperfecto, es imperfecto.

Con independencia de quién nos lo haya enseñado, la única verdad que existe es que todos somos iguales.

Con la misma capacidad de dar y de recibir y con la misma capacidad de ser culpables o no serlo.

Si somos únicos, estamos solos, porque el otro es único también.

Es complicado para mí entender que nosotros somos únicos y que el otro existe.

Es decir, somos Dios y luego están los que caminan por debajo.

Nos sentimos dioses que tienen gente que les sigue, porque si fuésemos únicos, no habría nadie, no nos podrían amar.

Es como si estuviéramos buscando la adoración.

No tenemos un mensajero sabio, como lo tiene el budismo, como lo tienen otras civilizaciones, nosotros tenemos un mensajero divino, que es Dios.

Si el mensajero es Dios, y nosotros somos como él, ya estamos perdidos.

Se supone que, si somos únicos y somos dioses, seríamos la encarnación del amor.

No estaríamos esperando amor, porque somos amor.

Si somos dioses, como el concepto de amor es Dios, el amor supremo…

¿Por qué no tenemos el amor supremo, sino que esperamos que nos amen supremamente?

(escrito y dibujado por un humano)

367 Una mirada a tu vida profesional

Verás. Algunas preguntas para revisar tu vida profesional:

¿Has empleado tus conocimientos como un bien personal y comunitario?

¿Tienes un proyecto que está dentro de tus ideales personales?

¿Esperas resultados o el reconocimiento de los demás?

¿Existe un respeto a las ganancias o remuneración y en ningún caso las criticas?

La capacidad de vivir los ideales en los proyectos o la entrega empresarial te dará como respuesta una economía saneada junto con una equilibrada autoestima.

Ambos son pilares básicos para poder desarrollar investigaciones más satisfactorias en el futuro.

Pero, puede ser que este año te haya perseguido una sensación de no poder hacer lo que deseas.

Y eso suele desembocar en un desequilibrado valor personal en el campo de los conocimientos o de la razón.

A lo mejor trabajas para otros, en la idea de otra persona y debes entregarte a las directrices incluidas en ese proyecto.

A lo mejor te han subido el sueldo, y tienes la duda de si ha sido por méritos propios o por lo que marca el convenio.

Da igual.

Al revisar tu año profesional lo que debes tener en cuenta es, tu disponibilidad al proyecto, la satisfacción profesional y los logros personales que has tenido.

Cualquier merma en el análisis va a producir un deterioro de la autoestima, y eso nos crea una sensación de no ganar lo suficiente, o una falta de estímulos.

La forma de poder definir estos desequilibrios es más emocional que económica y se inicia en una bajada en el rendimiento, disculpas explicitadas o no, falta de creatividad…

Eso lleva a una desmotivación creciente y la falta de creatividad con una constante exigencia de reconocimiento de los mandos superiores, sentimiento de infravaloración y dificultades para salir de su propio descrédito.

Por eso es importante revisar el año, reconocer nuestra desobediencia innata, o la falta de criterio, o no haber prestado atención al proyecto personal.

El 18 de diciembre estaremos por la tarde unas horas revisando todo esto… y más.

Si te interesa, escríbeme para más información.

(escrito y dibujado por un humano)

366 Es el 18

Verás. Ayer te colé un poco de publicidad en el post.

Soy muy malo haciendo eso (creo que me siento culpable porque no lo suelo hacer)

Y puse la fecha que no era.

Bueno, para ser sincero, puse el viernes y luego mi socia María me dijo que ese viernes era el último día de colegios para los niños y había fiestas de fin de año.

También me dijo que muchas empresas aprovechan los viernes para cenas de Navidad.

Así que lo he pasado al jueves 18.

La idea de este encuentro (puedes hacerlo presencial y online) es que creo que es muy importante revisar / aprender de lo que hemos hecho, sentido y pensado en el pasado reciente.

Es importante porque esa información son las piezas de Lego con las que podemos reconstruir el futuro.

Podemos elegir nuevos colores, cambiar formas que no nos han salido bien, sumar y restar…

Y es doble.

En diciembre hacemos la revisión y en enero proyectamos futuro a 1 año.

Durante otras tres horas.

Te iré contando más detalles, pero si te va interesando escríbeme y voy haciendo la lista.

No hay dolor, no hay arrepentimiento, no hay reproches, solo resultados.

Resultados que sirven para aprender,

Y al compartirlos se multiplica ese aprendizaje ya que nos sumamos a otros con las mismas sensaciones, las mismas metas alcanzadas (o no), las mismas expectativas superadas (o no)

Creo que es una buena inversión, unas pocas horas para ti.

(escrito y dibujado por un humano)

365 Revisar el pasado

Verás. ¿Tiene sentido revisar el pasado?

Puede que sea complicado porque ese pasado suele ser el almacén de más dolor que alegría.

O a lo mejor es que recordamos con más facilidad el miedo que el amor.

Pero una cosa es mirar el pasado como una caza de brujas para encontrar culpables: padres, hermanos, el gobierno, el karma…

Y otra bien distinta es revisarlo.

Una revisión anual tiene como fin conocer qué ha sucedido en un espacio de tiempo, relacionando los resultados con las expectativas.

En muchos casos las esperanzas no han sido marcadas con anterioridad y eso conduce a una sensación de frustración no identificada como tal, apareciendo un estado nostálgico, a veces un grado de depresión, falta de motivación y un amplio etcétera,

Lo que afianza el pensamiento de que la vida es injusta.

Y no lo es.

De verdad.

Lo que sí ocurre es que la falta de análisis con perspectiva nos sumerge en un camino sin final, con falta de límites y sin propósito consciente.

El ánimo inconsciente crea un resultado negativo del que te vas resintiendo, almacenando el déficit año tras año.

Eso dificulta las posibilidades de superación.

Lo que deberíamos hacer es optimizar esta visión hacía el año que está a punto de finalizar, comprobando la incidencia que han tenido todos estos aspectos.

Alégrate muchísimo de lo que ha ido estupendamente y ponte a conocer las causas y posibles soluciones de lo que parece presentar un resultado peor.

En cualquier caso, se trata de gozar de lo que has aprendido.

Cada experiencia ha sido una gran maestra de la vida.

El viernes 19 de diciembre, por la tarde, hago un taller (presencial y online) para ver todo esto.

Si te interesa participar escríbeme y te doy los detalles.

(escrito y dibujado por un humano)