Verás. No deja de admirarme la capacidad de comunicación que tienen las mujeres.
Antes paseaba a mi perra por el campo y disfrutábamos la soledad de corretear libres (más ella que yo)
Ahora paseamos por el Parque de El Retiro y vamos con correa.
El caso es que nos cruzamos con muchas parejas,
Van de la mano, o corriendo, o paseando un perro…
Pues me he fijado que en el 85% de las veces la que va hablando es la mujer.
Los temas son de distinta profundidad y contenido (ten en cuenta que solo oigo fragmentos)
Pero la elocuente, la que comparte lo que siente, lo que piensa, su visión de la vida, el futuro, el pasado…
Es la mujer.
Y admiro esa capacidad de volcar hacia fuera lo que va por dentro.
Acabo de impartir un curso de comunicación y me doy cuenta de que los ejemplos que pongo de grandes oradores son hombres:
Obama, Luther King… lo típico.
¿Cómo sería el mundo si no les hubiéramos quitado históricamente el micrófono a las mujeres?
Cuánta más claridad habría en las empresas, organizaciones gobiernos…
Se habla y se escribe mucho sobre la castración que han sufrido (y sufren) en su desarrollo personal y profesional.
Creo que lo que más hemos perdido es su maravillosa capacidad de comunicarse.
Y con ello, nuestra capacidad de aprender a hacerlo nosotros también.
Y no hablo de grandes y elocuentes discursos (que también)
Si no de esa conexión de corazón a corazón que ellas no tienen ningún miedo en establecer.
Espero que alguna vez nos perdonen.
(escrito y dibujado por un humano)
