Verás. Intento no escuchar las noticias, pero, a veces cuando voy en coche la traicionera radio las cuela en mi cabeza.
Guerras, genocidios, corrupción, dolor y muerte por doquier.
Seguimos siendo cercanos descendientes de esos grandes simios que inventaron dioses para reflejar fuera nuestra mejor versión y contener la peor.
Pero sigue sin funcionar.
Quizá el único remedio verdadero consista en recordar lo que significa ser humano.
Porque todas estas crisis nos están haciendo olvidar quiénes somos.
Para el poeta, la humanidad es:
«Un niño confiado en su madre, un hombre maduro responsable de sus dependientes, un joven perdido entre sus deseos y pasiones, un anciano cuyo pasado y futuro luchan entre sí, un adorador en su ermita, un criminal en su celda, un erudito entre sus libros y papeles, un tonto entre la oscuridad de la noche y la oscuridad de su día, una monja entre las flores de su fe y las espinas de su soledad, una prostituta entre las garras de su debilidad y las garras de su necesidad, el indigente entre su amargura y su complacencia, el hombre rico entre sus ambiciones y su sumisión, el poeta entre la niebla de sus tardes y los rayos de sus amaneceres.
Si la humanidad fuera capaz de experimentar y conocer todas estas cosas, llegaría a la perfección y se convertiría en una sombra entre las sombras de los dioses.»
Kahlil Gribran. The Vision
Aceptar esta dualidad nos haría comprendernos más.
Y dejar de caminar por esta tierra como animales desconcertados intentando recuperar la divinidad interior.
(escrito y dibujado por un humano)
