Verás. Yo no soy mucho de conspiraciones, especialmente cuando son globales.
Tampoco creo en las coincidencias o en las casualidades.
Lo digo porque una investigación de la Harvard Medical School, avisa de que el uso intensivo de pantallas en los niños afecta procesos clave de desarrollo:
Atención, autocontrol, creatividad y calidad de sueño.
Esos procesos dependen de la corteza prefrontal, precisamente la zona del cerebro responsable de funciones ejecutivas superiores como la toma de decisiones, la planificación, la resolución de problemas…
Y luego tenemos la IA.
Cada vez le damos más poder de tomar decisiones, funciones ejecutivas, planificación, creatividad…
¿Cuánto es 1+1?
¿Estamos (consciente o inconscientemente) atrofiando funciones en nuestros niños y jóvenes, que la IA va a sustituir?
Por lo menos ahora tenemos cierto pensamiento crítico y conocimiento para supervisar decisiones que toma la IA, pero ¿qué pasará en pocos años?
¿Qué pasará cuando un deteriorado lóbulo prefrontal se sienta indefenso ante una superdesarrollada IA?
No lo sé (tú tampoco)
Pero ya que parece muy improbable una regulación ante la todopoderosa industria de la IA, a lo mejor sí podemos regular el uso y abuso de pantallas en niños y adolescentes.
No seremos pioneros, pero podemos seguir la acertada estela de países como Australia que prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
Si tienes 16 años o menos y estás leyendo esto, no me quemes.
Es por tu bien.
Es por el bien de todos
(escrito y dibujado por un humano)
