362 Mirar al pasado

Verás. Nosotros decidimos lo que vemos frente a nosotros, y esta decisión es libre, aunque para garantizar que existe una auténtica libertad necesitamos revisar nuestro pasado desde la justicia.

Es fácil caer en la negación, o en el rencor o en el resentimiento, o dejarse invadir por la rabia ante los recuerdos de la infancia.

Ahora bien, si miras con los ojos de la empatía y piensas qué estás haciendo tú en esos casos, quizá tu pasado se convierta en otra realidad y tu proyección puede ser más coherente e íntegra.

Si miramos hacia atrás centrándonos en los errores que han cometido los otros, lo que estaremos haciendo es un sesgo que nos llevará a posicionarnos en una cadena de destrucción.

Una cadena que se retroalimenta de dolor y conduce inefablemente hacía la anulación.

Es difícil detenernos en recuerdos que valoramos como dolorosos o injustos y deshacernos de los sentimientos que surgen ante ello.

Podemos imaginarnos que hay una escalera cuyos peldaños nos suben y nos indican nuestro crecimiento y transformación, mientras que hay otra cuyos peldaños bajan y nos conducen hacía la sombra y la oscuridad de nuestros pensamientos.

Es posible caminar en una.

Nosotros decidimos cuál.

Lo que no es posible es que estemos en ambas a la vez.

Para confirmar la certeza de este planteamiento sólo necesitamos conectar con nuestro cuerpo y con sus movimientos para comprender la fuerza que tienen nuestros recuerdos destructivos.

Te propongo que pienses en algo doloroso e injusto que te ha proferido uno de tus padres.

¿Qué sientes? ¿Qué pasa en tu interior?

Probablemente has vuelto a sentir con igual fuerza el malestar del pasado.

Tu mente se ha llenado de rabia o de tristeza.

Poco importa qué emoción es la que sientes ahora. Lo que es relevante es que lo estás sintiendo tú.

No hay nadie en el otro lado que esté asumiendo tu dolor, tu incomodidad.

¿Qué hace que ese dolor se recrudezca nuevamente?

¿Has logrado que tus emociones se transmitan a otro receptor?

Si esto no es posible analiza por qué es.

Quizá sólo tú puedas cambiar tu mundo.

Quizá sólo tú puedas valorar quién eres y qué quieres sentir, pensar o hacer.

(escrito y dibujado por un humano)

Avatar de Desconocido

Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

Deja un comentario