Verás. Qué bueno sería dejar todo lo que no nos vale.
Dejarlo fuera y elevarnos por encima de nuestros propios prejuicios, y plantearnos nuestra luz y nuestra oscuridad.
Estamos fuera y estamos dentro.
En está dualidad entre luces y sombras, sería bueno que nos planteáramos abrir dos puertas.
Una que mira hacia dentro, y otra que mire hacia fuera.
La primera para ver qué hay dentro, qué tenemos en nuestra consustancia;
que mire en qué estamos y de qué estamos formados;
que mire qué tenemos tan dentro, tan dentro, que nos permite ser lo que queremos ser.
O que nos permite más de lo que queremos ser.
A veces hay personas que tienen dentro, no un contra líder, si no un líder que piensa que es la pera limonera y no es tan verdad.
Es el entramado interno que, si lo rompemos, nos permitirá ser quienes somos.
Cuando lo saquemos a la luz podremos proyectarlo hacia fuera.
Entonces haremos un liderazgo mirando nuestro inconsciente.
Mirando nuestro interior para poder proyectarlo al exterior y así poder descubrir realmente hasta donde podemos llegar.
Por si acaso piensas que no eres líder te diré que no hay ninguna persona que no vaya a ejercer su liderazgo, ninguna.
Hagas lo que hagas en tu vida, aunque sea en los últimos instantes antes de la muerte, vas a ejercer tu liderazgo.
Por las buenos o por las malas.
Habrá un momento donde lo que te está pasando es tan fuerte, que tendrás que unir tu fuerza, todo su ser, para poder vencerlo.
(escrito y dibujado por un humano)
