343 El gozo del proceso

Verás. Esto no va de la novela de Kafka, pero si va del gozo del proceso.

Ayer escribía sobre objetivos, y todo objetivo tiene un proceso, y el proceso tiene que ser para nosotros gozoso.

Necesitamos identificar que es lo que nos provoca gozo en la consecución del objetivo.

Podremos ir identificando qué forma de pensar, qué forma de sentir vamos a tener en relación con ello: quiero estar solo en el proceso, quiero estar con personas, etc.

No son los placeres sino los gozos lo que nos estabiliza.

Es importante verificar si estamos creyendo en el proceso.

Si al contarlo nos enternece, nos ilusiona, nos hace sonreír, nos hace movernos gratamente…

Si eres una persona práctica podrás plantearte un objetivo y moverte en él con facilidad.

Si eres una persona emocional puede que tengas conflictos al establecer objetivos y perseguir tus logros.

¿Por qué?

Seguramente no quieres caminar hacia la practicidad y prefieres estar en el disfrute, no en el gozo, y esto es perder el tiempo.

En cualquier caso, la pregunta crítica que deberíamos lanzar hacia nuestro objetivo es:

¿Para qué te quiero?

El “para qué” siempre nos trasciende, siempre va más allá.

Nos va a beneficiar a nosotros, a nuestro entorno más cercano, a nuestro siguiente entorno y desde ahí se hace un objetivo realizable.

Si un objetivo solamente sirve para nosotros, no será realizable, lo dejaremos a la mitad del camino, porque sentiremos que no hemos hecho nada.

Por ejemplo, quiero conseguir este objetivo para:

Para darme una estabilidad a mi y a mi familia,

para que realmente las personas que estén cerca de mi vean cómo se puede llegar a ser,

para ser un maestro de que las cosas se logran,

para tener una identidad y una expresión que va más allá de mis condicionantes,

para realmente ser una manifestación de lo que se puede llegar a hacer y para ser líder de mi destino.

(escrito y dibujado por un humano)

Avatar de Desconocido

Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

Deja un comentario