Verás. Tus pensamientos son reales.
En la medida en que puedas ser más específico acerca de tus deseos, tu yo superior emprenderá enseguida el camino de su realización.
Todo lo que has de hacer es aclarar tus deseos y atreverte a pensar a lo grande.
La realización de la obra de tu vida requerirá tu capacidad de escuchar tu sabiduría interior y seguirla.
Requerirá erigirte a ti mismo y a nadie más en autoridad sobre lo que es bueno para ti.
La creación de la obra de tu vida es un proceso de autoconocimiento.
Y se consigue mirando hacia dentro, en vez de buscar las respuestas fuera de ti.
Dedicándote a la obra de tu vida, te dedicas a ser el constructor de tu existencia.
Así que, en vez de tolerar situaciones malas, busca el modo de mejorarlas.
La obra de tu vida es tan valiosa como la de cualquier otro, aunque puede que no parezca significativa.
Tu camino es importante y sólo puede realizarse con la dedicación de este tiempo y energía.
Si te encuentras trabajando en un proyecto, recuerda que tu guía superior te ayuda siempre a concluirlo en el momento adecuado.
Si, hagas lo que hagas, tus esfuerzos encuentran resistencia, será un proyecto inadecuado, o un momento poco propicio.
Recuerda que los caminos externos deben ir apoyados por los cambios internos, y así todo será coherente.
Hay un período de elaboración interna antes de que se produzcan los cambios.
Y cuanto mayores sean los cambios externos que deseas introducir, mayores deberán ser los cambios internos que deben precederles.
Aprende a aceptarte y amarte por lo que eres.
Ama también todo aquello que ya has creado.
Empieza a valorarte por lo que eres y no por lo que te gustaría ser.
Confía en que todo lo que haces está poniendo los cimientos para el desarrollo de tu obra mayor.
Sigue los consejos de tu interior y elige las opciones que te dan alegría, porque ellas te llevan hacia tu gran contribución.
(escrito y dibujado por u humano)
