Verás. Es domingo lluvioso, así que vamos a reflexionar un poco sobre el trabajo (ese que ahora queremos que haga la IA)
Pienso que todos nacemos con un propósito.
Y creo que hay una razón por estar en el mundo.
Cada uno tenemos que jugar un papel que nadie más en el planeta podría desarrollar.
Y esa contribución especial que hemos venido a realizar es la obra de nuestra vida.
Haciéndola, estaremos siguiendo nuestro camino superior y la vida estará llena de alegría, abundancia y bienestar crecientes.
El trabajo debería implicar hacer aquello que amas con tu tiempo y energía.
Y eso quiere decir emplear los talentos y aptitudes necesarios para la obra de tu vida.
Y… ¿Cómo sabré que he encontrado la obra de mi vida? (te preguntarás intentando eludir la responsabilidad)
Pues lo sabrás por la sensación de vitalidad y satisfacción que tendrás.
Sentirás que tu vida tiene un significado más elevado y que estás haciendo una contribución valiosa.
Tendrás una visión irresistible.
Te sentirás más feliz en todas las áreas de tu vida.
Tu trabajo te permitirá expresar lo que eres con más plenitud; te ayudará a crecer y evolucionar.
Y, por si lo estás pensando, no hace falta cambiar de trabajo para realizar la obra de tu vida.
Cualquier trabajo, sea cual fuere el papel que juegas, te permitirá concentrarte en formas para ayudar a las personas.
Haciendo lo que te gusta hacer, enriqueces las vidas de las personas que te rodean y añades luz al mundo.
Cuando amas lo que haces, tu atención y tu conciencia se vuelcan en tu actividad de forma natural.
No necesitas cambiar tu vida totalmente; puedes crear la obra de tu vida gradualmente, paso a paso.
Lo que haces en este momento contiene la semilla de la obra de tu vida.
Haciendo lo que amas cada vez más, crearás la forma más elevada de abundancia:
una vida plena, vital, feliz y llena de amor.
(escrito y dibujado por un humano)

MAGNÍFICO!!! …. como siempre!!!
GRACIASSS
Abrazo,
Susana
Gracias Susana¡¡