323 Aprender del gato

Verás. Tener animales es una faena.

Los condenados se mueren y sufrimos porque les hemos cogido cariño.

A veces más cariño que a las propias personas.

Eso siempre me ha parecido injusto, pero la realidad es que cuando se van, lo pasamos mal.

Muy mal.

Consideraba Krishnamurti que la conciencia en los animales es evidente al mirarlos directamente a los ojos.

También decía que el camino hacia la comprensión de la vida en todas sus formas, incluyendo la animal, se encuentra en la experiencia directa

y no en dogmas o filosofías preestablecidas.

Pienso que los animales nos ayudan a comprender el mundo, la naturaleza, ya que ellos no están separados de ella.

Forman una unidad con la naturaleza y con los otros animales.

Nosotros miramos el mundo desde fuera, lo juzgamos, maltratamos y hacemos un uso indiscriminado de sus recursos.

Una gata es parte de esa unidad, no critica, no juzga, solo es.

Más allá de las razones egoístas que nos llevan a amar a los animales porque ellos nos adoran (me refiero a los domésticos, claro)

Quizá también los amemos por su honestidad, autenticidad, por su fidelidad a sí mismos.

Entre nuestras mascotas, los gatos son quizá los más misteriosos, profundos y libres.

Nos acompañan porque quieren estar, y establecemos con ellos un vínculo mágico y misterioso.

El genial Cortázar nos resume lo que podemos aprender de un gato:

«Querer a las personas como se quiere a un gato, con su carácter y su independencia, sin intentar domarlo, sin intentar cambiarlo, dejarlo que se acerque cuando quiera, siendo feliz con su felicidad».

Adiós Conejita.

(escrito y dibujado por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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