312 Lección de ventas

Verás. Estoy rodeado de turistas que me molestan, sin darme cuenta de que yo soy uno de ellos.

En la bella piazza del Duomo de Florencia admiro cómo los seres humanos somos capaces de lo más bello y también de lo más ruin.

Brunelleschi y Netanyahu, la cara y cruz de la naturaleza humana

Construir una de las más bellas cúpulas jamás creada, y por otro lado destruir vidas, ciudades, países, como tantas veces ha sucedido a lo largo de la historia.

Pero esto iba de lección de ventas y me estoy desviando.

Como te decía estoy en la famosa Piazza y se me acerca una sonrisa blanca sobre un profundo fondo negro, como solo los senegaleses tienen.

Me quiere vender un cinturón de cuero y sigue sonriendo ante mi negativa.

«De dónde eres, amigo» me dice guardando hábilmente el cinturón.

«Ah, Madrid, España. Senegal y España muy unidos» prosigue ante mi respuesta, empezando a trenzar los lazos invisibles.

«Mi hermano en España, en Madrid, vendiendo. Me gusta mucho España. Mira, te voy a hacer un regalo»

Ignorando, una vez más, mis negativas saca una pulsera de cuero con una figura de elefante y me promete que me dará mucha fuerza.

Y saca otra con abalorios insertados que le da a mi mujer «esta para el mal de ojo»

«¿Tenéis hijos?»

Saca más pulseras para nuestros hijos, por las que se niega a recibir dinero.

Ya ha creado la sensación de obligación. Ya estamos en deuda con él. Ahora llega el propósito.

«Me marcho a Senegal en 1 mes. Llevo 5 años sin visitar a mi familia. Estoy muy feliz»

Soy yo ahora el que le recuerda ese cinturón que quería vender.

La lección me costó 25€ y admiro lo que se puede aprender con necesidad, sin cursos de ventas, solo con la dura experiencia que da la vida.

Empatiza, crea vínculos, desequilibra dando, deja caer el propósito… y recibirás.

(escrito y dibujado por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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