Verás. Es difícil encontrar parejas que tengan el mismo nivel de exigencia con respecto a este equilibrio entre orden y desorden.
Lo habitual es que uno sea una cosa y el otro la opuesta.
Esto es así, y solo hay una palabra que pueda solucionar la cuestión: aprendizaje.
Siempre he pensado que en la vida te encuentras con las personas de las que tienes que aprender, y tu crecimiento en pareja va a depender mucho de cuánto estás aprendiendo de tu compañero o compañera.
En tu condición de maestro y alumno a la vez, el orden es una buena asignatura. Encontrar el equilibrio entre la rigidez y el caos es un trabajo de aprendizaje que ambos debéis acometer para llegar a una convivencia pacífica.
El caos es algo sumamente interesante. En la mitología griega es el origen de todo. De él nacieron Gea (la Tierra), Urano (el Cielo) y Eros (el Amor).
De alguna manera la historia de la humanidad se puede interpretar como una lucha contra el caos.
En la Tierra caótica intentamos, a través de la arquitectura, traer el orden que rige en el Cielo, y por eso orientamos nuestras casas hacia los puntos cardinales o hacia determinadas estrellas.
La física, la química o la psicología no dejan de ser ciencias que buscan entender y dar sentido a nuestro entorno físico, químico o humano.
La teoría del caos es una rama de la matemática y la física que estudia el comportamiento de sistemas dinámicos altamente sensibles a las condiciones iniciales.
Cuando leí esta definición asocié inmediatamente la pareja que convive por primera vez con ese sistema dinámico altamente sensible.
En la teoría del caos, la sensibilidad a las condiciones iniciales es un principio fundamental;
pequeñas diferencias originares pueden llevar a resultados muy diferentes.
Es el efecto bola de nieve cuesta abajo.
¿Cuántos de los tsunamis con tu pareja se han originado a partir de algo extremadamente pequeño que tiene relación con la casa?
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(escrito y dibujado por un humano)
