Verás. Estoy siendo un poco trascendental, pero el libro también tiene su parte práctica.
La casa solo es la receptora de tus impulsos, de tu energía, de tu agotamiento y de tus emociones.
El hogar deja en evidencia lo que está sucediendo en tu interior.
Escuchar las señales es importante para tu salud física, emocional y mental.
Es casi seguro que en tu casa hay plantas y flores (si no las hay ya estás saliendo a comprar alguna)
Son seres vivos que necesitan cuidados, atención y cariño.
Como tales, reciben tu energía.
¿Son felices las plantas en tu casa?
¿Se mueren con facilidad?
¿Están correctamente atendidas?
Obsérvalas y sabrás cuánto te cuidas a ti mismo.
Comprueba cuánta energía negativa o positiva están absorbiendo.
Tú eres tus plantas; si ves que se están marchitando, revisa qué aspecto de tu vida está caducando con ellas.
Puede que sea tu dimensión social, la relación con tu pareja, tu cuidado personal…
No se trata tanto de regar las plantas —que, por supuesto, también— como de regar esa parte marchita de tu vida.
Sabrás que estás en la casa adecuada porque tendrá la capacidad de curarte, restaurar tu equilibrio de alguna manera y manifestará quién eres.
Con el tiempo incluso llegará a expresar quién estás destinado a ser.
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(escrito y dibujado por un humano)
