Verás. La conciencia de mi propósito respeta la conciencia de propósito de los demás.
La pregunta que me hacen: ¿Qué ocurre cuando mi propósito va en dirección contraria al de mi pareja? (o yo no tengo propósito, añado)
Cuando yo no tengo una conciencia propositiva lo que hago es invadir el propósito del otro.
O querer que el otro tenga mi mismo propósito.
Entonces, se establece una competición entre propósitos.
Lo que podemos hacer es sumar motivaciones, no restar.
Su motivación y mi motivación coinciden a ratos y a ratos no, pero cada una tiene un propósito firme.
Porque el compromiso es importante, y se va a producir cuando tengamos conciencia propositiva y motivada.
«Tengo la seguridad de que voy a poder liderar mi vida esté donde esté»
Donde estemos claudicando en este camino es donde vamos a fallar cuando tengamos a una persona.
Si lo que me sucede es que no tengo una motivación mía propositiva voy a fallar en mi conciencia.
Voy a caer en la desmotivación y en el aburrimiento, ya que no voy hacia ningún sitio.
El compromiso profundo con nuestros valores, con nuestras creencias y con nuestra motivación, nos puede llevar a tener seguridad y a liderar nuestra vida.
No hay nada más nutriente que estar con alguien que confía en sí mismo.
No hay nada más fortalecedor que alguien que te tiene empatía y acepta tu diversidad.
Tampoco hay nada más hermoso que estar con una persona que tiene una motivación y que además respeta su motivación independientemente de que a nosotros nos guste o no nos guste.
Si hay algo que nos pueda atraer es una persona que lidera su vida.
Y la vida sólo tiene sentido cuando somos capaces de experimentarla con total intensidad en nosotros mismos, ajenos a lo que nos rodea, sin abandonarnos en el otro, aunque entregándonos en cuerpo y alma a la experiencia amorosa.
Quizá este matiz de entregarse sin perderse sea el más complicado en una relación de amor.
(escrito y dibujado por un humano)
