291 El primer problema

Verás. Voy a dar una vuelta más a esto de la pareja, por dos motivos:

Porque quiero que se entienda bien que esto no va solo de parejas sentimentales, también aplica a dos socios de una empresa (por ejemplo)

Y también porque la entrada de ayer tuvo mucho éxito. (quizá aquí debería poner ese emoticono de la cara guiñando un ojo, pero me resisto a abandonar la limpieza austera del solo texto)

El caso es que tenemos tres áreas indicativas de que la pareja puede funcionar:

Cómo me llevo conmigo, cómo me llevo con los demás que no son mi pareja…

y cómo me llevo con mi pareja.

Si no funciono en el yo, no voy a funcionar nunca en las relaciones.

Si yo no me amo, cuando me encuentre con los demás empezaré a proyectar en los demás mi desacuerdo conmigo.

Y cuando encuentre una pareja buscaré que ella complete lo que yo no tengo.

Después de verme a mí y considerarme una persona plena, cuando me encuentre con grupos, aceptaré la diversidad de los demás y tendré en cuenta que esa diversidad me está sumando.

Así mi estado pleno convivirá con otros estados plenos.

Pero cuando me encuentro en un estado de desamor conmigo, en el momento que me junto con los demás, lo que hago es empezar a criticar.

Y entonces me doy cuenta de que lo que estoy buscando es a alguien que pueda tapar mis dificultades.

Y ese puede ser, por ejemplo, el socio que ahora quiere abandonar la pareja.

Pues puede que me salgan sarpullidos por la piel.

Y suele ser por culpar al otro y acumular odio.

Si no quieres hacer eso, lo mejor es empezar a trabajar con el yo personal.

Y analizar nuestra autoridad en la relación.

Si tenemos un problema con nuestra autoridad personal,

cuando nos encontramos con una persona no vamos a ser alguien que se relaciona de igual a igual

y vamos a empezar a tener el primer problema.

(escrito y dibujado por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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