Verás. Sé que es un tema recurrente (especialmente si eres coach)
Pero eso no lo hace tener menos influencia en nuestras vidas.
Especialmente las creencias que tenemos relacionadas con el dinero.
Las creencias son suposiciones acerca de la naturaleza de la realidad.
Y puesto que creamos aquello en lo que creemos, tendremos muchas “pruebas” de que la realidad opera de la manera que pensamos.
Respecto al dinero, una creencia muy extendida es que las personas no nos amarán si tenemos mucho dinero, nos querrán por el vil metal.
Mi creencia es que, si amas a los demás, recibirás a cambio su propio amor.
El dinero no será un estorbo salvo que tú lo creas así y crees las condiciones para que lo sea.
De esta manera, tus creencias referentes al dinero determinarán tu modo de relacionarte con él.
Mira. En el seno de cada creencia vivida, existe la semilla de una creencia opuesta, todavía no manifestada.
La mayoría de nuestros pensamientos, imágenes y conceptos fueron planteados por las palabras, creencias y mensajes no hablados de nuestros padres y los que nos rodeaban.
Nuestras emociones y la manera de emplear nuestra imaginación fortalecerán o debilitarán esas creencias.
La creación de nuevas creencias y pensamientos acerca de ti potenciará espectacularmente los resultados de tu magnetismo.
El dinero posee un ritmo natural, del mismo modo que todo lo demás en la vida.
El reto está en no subir y bajar emocionalmente según las mareas económicas.
De lo que se trata es de utilizarlas de manera que acrecienten aún más nuestra prosperidad.
Cuanto más apreciemos los regalos que se nos ofrecen en el período de bajamar, más rápido volverá a crecer la marea.
Ayuda a esto si nos concentramos más en la abundancia que en las facturas.
Observa las nuevas cualidades que desarrolla tu alma: paciencia, confianza, amor…
Recuerda que estás creando lo que se encuentra en el centro de tu atención y que los ciclos descendentes son siempre seguidos por ciclos ascendentes.
(escrito y dibujado por un humano)

AMÉN!!
Abrazo