256 La jarra

Verás. Voy a soltar una de esas frases lapidarias que, por supuesto, puedes cuestionar:

No hay ninguna posibilidad de avanzar en tu vida si tu conciencia práctica no está incorporada a tu sistema.

Y esa conciencia práctica te dice que el amor a ti mismo es el primer peldaño para caminar a cualquier sitio.

Si crees que puedes amar a alguien más que a ti, estás cometiendo un error.

Puedes creerlo, pero ni a los hijos se les ama más que a uno mismo.

Hay una entrega superior, hay un darse, pero el amor solo puede nacer de lo que más conoces, y lo que más conoces en la vida es a ti mismo.

Imagínate que eres una jarra.

Sí, una jarra muy bonita de cristal de Murano.

Y quieres ir por la vida repartiendo agua.

Al principio a tu familia, luego a tu pareja, y más tarde a todo el mundo.

Bien, pues si la jarra no está llena de agua, olvídate.

Debe estar llena para poder dar agua a los demás.

Y, no seas tacaño, es una jarra mágica,

aunque a veces no lo veas, por mucha agua que repartas, siempre está llena.

Siempre.

Y es inviable vivir toda una vida con una fuente inagotable de agua y no compartirla con los demás.

Solo la creencia de que tu jarra se va vaciando y el sentimiento de que los demás deben rellenarla, te hace sentir carente, limitado en tu entrega.

Tranquilo, te garantizo que no se acaba.

Nunca.

(escrito y dibujado por un humano)

Avatar de Desconocido

Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

2 opiniones en “256 La jarra”

Deja un comentario