Verás. Lo que te voy a decir te va a sonar raro.
A lo mejor hasta dejas de leer porque no te lo crees:
Hemos elegido un mundo perfecto, la dificultad está en que no lo vemos.
Todo lo que tenemos enfrente es una manifestación de nuestra realidad, de nuestra personalidad. Y esa realidad está ahí.
Tu percepción es tu exigencia para tu desarrollo personal.
Tu desarrollo es entender que la felicidad está en saber reír, no en saber matemáticas.
Las matemáticas te pueden dar un punto de fuerza, pero la capacidad de disfrutar de la vida no está en saber grandes cosas de matemáticas, si no en poder mirar tiernamente los ojos de una persona y encontrarte reflejado en ella.
Es ver a alguien y sentir que todo tu ser se manifiesta en ese ser.
Esa es la felicidad, lo otro es aire.
Te puedes sentir muy feliz con matemáticas, literatura y mecánica cuántica… seguro.
Pero al final, más allá del cuerpo físico, está un cuerpo emotivo que es químico y que hay una necesidad de cubrir, que nos hace movernos por dentro.
Puedes pararlo un tiempo.
Pero tarde o temprano te acercarás a alguien con la necesidad de que esa química juegue un baile.
Y ese baile te va a llevar a algún sitio que se encuentra más allá de ti mismo.
Y eso no son matemáticas. Eso es vida.
Tienes un cuerpo espiritual que necesita trascender la materia, un cuerpo mental que necesita expresarse en libertad y tomar decisiones, un cuerpo racional que te permite diferenciar un pensamiento de otro, un cuerpo emocional que necesita amor.
Eres, somos, una esencia completa, y lo sabio es reconocer que el mundo es perfecto.
Somos una manifestación de esa perfección y quedarte con un trozo y abstraerte del resto, es inútil.
Tarde o temprano todos llegaremos al mismo sitio, a darnos cuenta de que el ego es una falacia.
(escrito y dibujado por un humano)

Magnifico analisis!
Gracias¡