250 Optimismo

Verás. Te guste o no, estás tomando decisiones permanentemente.

Hay que decidir sobre si nos tenemos que poner a aceptar, sobre cómo gestionar lo claro y lo oscuro, lo que quiero, lo que quiere el otro…

Y lo ideal es que la decisión surja del optimismo.

Optimismo para creer que tu voluntad la puedes ejercer.

Para creer que aceptando la situación se va a resolver.

Optimismo para pensar que desde la claridad puedes llegar a conciliarte con los demás.

El pesimismo, que anida demasiado tiempo en nuestras cabezas, nos hará equivocarnos en la decisión,

Surgirá la queja, que es la máxima anuladora de la felicidad (tuya y de los demás).

La respuesta a la decisión siempre es la utilidad: ¿Para qué hago esto?

Si estás tomando una decisión y estás larvando que no va a funcionar, estará condenada,

o bien porque no estás aceptando las derrotas,

o bien porque no estás aceptando otra voluntad,

o porque no tienes claro cuál es el proceso y a dónde te lleva.

Las decisiones nunca pueden estar alejadas del optimismo.

Creo en la felicidad, a pesar de que a veces se me olvide.

El sol no depende de las nubes, ni de dónde estés mirando.

El sol siempre está, igual que la felicidad siempre está.

A veces se encuentra en la cara oculta de la Tierra, pero ahí sigue.

Solo hay que ser optimista.

Yo, lo soy.

(escrito y dibujado por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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