Verás. Hay situaciones que te parten por la mitad. Literalmente.
Fuerzas responsables tiran de ti en una dirección, y el corazón empuja en la contraria.
Y así, con el corazón partío, después de conducir 5 horas, llego a Madrid y te escribo.
Normalmente, cuando hago un viaje largo suelo escuchar la radio, pero esta vez no podía.
Hay algo dulce en el dolor me gusta paladear, sentirlo muy dentro y, aprovechando la soledad del coche, permitir que los ojos se humedezcan.
En Madrid está mi propósito de vida, un trabajo que me llama con fuerza y una socia que abre y abre puertas sin parar (gracias, María)
El recuerdo de Málaga me trae un sabor amargo de no haber hecho bien las cosas.
Allí queda un corazón, un amor que no he sabido expresar bien y una persona que seguirá presente en mi vida.
Eso es lo doloroso de las decisiones. Siempre hay algo que se pierde. Por eso las intentamos esquivar.
Sé que mi vida está aquí. Sé lo que se queda allí. Y elijo.
Siempre estará allí, pero de otra manera.
Ahora me he de ocupar del presente, sin dejar que la melancolía me acaricie.
Y miro al cielo. Y agradezco una vez más la claridad que me brinda.
Y dejo de escribir, pidiéndote disculpas por este escrito quizá demasiado personal, porque necesito aliviar el nudo que tengo en la garganta.
Gracias por estar ahí.
(escrito por un humano)

Nosotros, estoy segura que hablo por todos los que leemos tus hermosos escritos, SI que damos las gracias por este tannn personal. Me ha llegado al Alma porque te entiendo tannnnto.
Desearte lo mejor en Madrid es decir poco. Saber que estás tan cerquita es una alegría para mí como madrileña. BIENVENIDO!! Te queremos
Abrazo,
Susana
Muchas gracias Susana por tus buenos deseos. Un abrazo¡
Querido Jon, te mando un abrazo fuerte y también mis ojos se humedecen por la ternura que despiertan en mi alma, no sólo tus palabras llenas de auténtico dolor que pueden incluso experimentarse como propias; sino por la gran valentía que requiere esa decisión y el compromiso con esa «claridad que te brinda el cielo».
Gracias por alumbrarnos el camino y por ser un referente de vida.
Alicia,
Muchas gracias Alicia