243 El problema

Verás. A veces pienso que lo que no soportamos en esta vida es ser normales.

Nos encantan los problemas, aunque nos quejemos de ellos.

Y pienso que, en realidad, lo que nos alimenta son los problemas, no las soluciones.

Los problemas nos hacen existir, y sin ellos sentimos que no existimos para los demás.

Parece que le damos sentido a nuestra vida resolviendo problemas que nosotros mismos generamos.

El sentido de la vida es un problema que necesita solución ahora, y si no se conoce, el sentido de la vida es conocer nuestro problema.

Pero lo que hacemos con los problemas es enmarañar su verdadero sentido.

El problema hipoteca nuestra realidad, lo que somos, en aras de lo que creemos que tenemos que ser,

Y, al no conocernos, posponemos su solución al no saber con qué herramientas contamos para llegar a donde queremos.

Así, retrasamos la solución de nuestros problemas y vamos debilitándonos.

Aceptemos que el problema es el sentido de la vida, sea ese problema una enfermedad, una pérdida de un padre, un tema con el trabajo… sea lo que sea.

Y vienen las preguntas:

¿Cómo darle el sentido al problema?

¿Cuál es el sentido de mi problema?

¿Qué me reporta? ¿Cuántas cosas consigo con este sentido?

¿Para qué me sirve la obsesión?

¿Para qué la desmotivación?

¿Para qué no liderar mi vida?

Hay algo que no queremos hacer y por eso enredamos.

Aceptémoslo.

¿Cómo estaríamos sin ese problema?

Cuando aceptamos nuestro problema, ya no hay problema, hay situaciones a resolver.

Debemos encontrar el sentido a todo lo que vivimos, porque el hombre en busca de sentido, lo único que hace es perder el sentido de su realidad,

y es que todo está resuelto, solo tenemos que mirarlo.

(escrito y dibujado por un humano)

Avatar de Desconocido

Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

Un comentario en “243 El problema”

Deja un comentario