Verás, te voy a decir algo que te va a sorprender:
No eres perfecto.
Así de crudo, no lo eres.
Siempre serás un poco impaciente, intolerante, malhumorado…
Yo en lo que creo es que cuando el ser humano pone sus ojos sobre algo maravilloso de si mismo, es capaz de cambiar el mundo.
Pero cuando no pone su cabeza sobre algo importante de si mismo, las cualidades se acaban convirtiendo en, parecer que es.
La inseguridad, la falta de creatividad, la indolencia… solo son actitudes, no es Ser.
O te planteas moverte en tu potencial, o el mundo se te va.
En la medida que seas capaz de mirar a una persona y ver su gran potencial, sus valores, su diamante, estarás mucho más dispuesto a que todas esas actitudes negativas no aparezcan en ti.
No vas a ser agresivo con nadie cuando te das cuenta de que el otro tiene un potencial impresionante y lo está aprendiendo.
Le dirás: “qué te pasa, qué necesitas en este momento, cómo puedo colaborar para cambiar esto.”
Así que no puedes esconderte detrás de unas pocas actitudes negativas
Cuando miramos a las personas vamos poniendo letreros:
Gran deportista, gran cantante, gran pintor…
En el mundo estamos viviendo para una serie de personas que están practicando su potencial,
y de pronto los adoramos, mientras que todos los demás pensamos que si hiciéramos lo mismo no llegaríamos a ningún sitio.
Sin embargo, deberíamos hacer lo mismo que hacen ellos.
Ver lo que tienes bueno y trabajar, y trabajar y trabajar, hasta convertirte en lo mejor del mundo, en eso que eres bueno.
Si hay gente capaz y nos sentimos incapaces, el mundo será siempre para cuatro.
Y el mundo no es para cuatro.
El mundo es para ti.
(escrito y dibujado por un humano)
