219 El último tramo

Verás. Esta mañana he estado zigzagueando en el laberinto Ikea.

Al final del recorrido, como seguramente sabes, está la sección para niños con peluches, cunas, tiendas de campaña de juguete…

He caminado más despacio, observando a las jóvenes parejas que rebuscan por allí.

Están en un segundo tramo de la vida, preparando un primero para el bebé que está a punto, o ya ha nacido.

Y recuerdo sin nostalgia ese tramo de mi vida.

Mi hija recién nacida.

La pareja todavía sin destruir.

Y vuelvo al presente. Vuelvo al último tramo de la vida que estoy viviendo.

Y me alegro de estar en él. Me gusta la vida que llevo vivida y me llevaría un gran disgusto (y un enorme susto) si mañana me despierto y he vuelto a esa etapa.

Estuvo bien cuando pasó, pero no retrocedería ni un día de mi vida.

Me gusta que vaya siempre hacia delante.

Me gusta que tenga fin.

Me ilusiona el presente que vivo y el futuro que intuyo.

No quiero retroceder en el tiempo.

Creo que la vida está bien, precisamente porque tiene un final.

Y la serenidad, templanza y aceptación que se consigue en este último tramo, no tiene precio.

Está bien la familia, los amigos, los cantos de los pájaros y el sabor de un melocotón maduro.

Pero no hay nada comparado con la paz interior que se gana con la edad.

(escrito y dibujado por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

2 opiniones en “219 El último tramo”

  1. Comparto 100% ese sentir!! La Paz interior que me atrevo a decir que solo se gana con los años (y un poco de voluntad claro) es Oro puro.

    Graciasss;-) Feliz día!!

    abrazo

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