218 Las dimensiones

Verás. Vivimos en un mundo de 3 dimensiones.

Pero, como mínimo, deberíamos ser capaces de ver dos.

Me explico.

De la misma manera que los vinilos tenían su cara A y su cara B, cualquier situación en la vida tiene, al menos, esas dos dimensiones.

Por ejemplo,

Mi amiga Virginia se va de viaje a Sevilla con otra persona y, pierden el AVE de regreso a Madrid.

Primera dimensión (suele ser por la que optamos casi siempre) «Hemos perdido el tren porque hemos salido tarde del hotel. Si hubiera venido sola habría salido 1 hora antes, como a mí me gusta»

Segunda dimensión: «Debería haber salido cuando yo pensaba salir y que me da paz. Mi amiga lleva su ritmo y yo el mío»

Tercera dimensión: «Acepto que estas cosas pasan, la vida está llena de incertidumbres y hay que adaptarse a lo que ocurre»

Y podría seguir escribiendo dimensiones.

La diferencia entre ellas es el aprendizaje.

En la primera culpo a mi acompañante y no aprendo nada.

En la segunda aprendo a comunicar lo que me da paz y está alineado con mi forma de ser y lo aprendo para la siguiente ocasión. (No juzgo a mi amiga)

En la tercera no pierdo la paz y acepto.

La pregunta es ¿Para qué elijo la primera dimensión y la valido como si fuera la única?

Respuesta: Hay un culpable fuera (que no soy yo) responsable de los males del mundo.

Si miras a un elefante solo por atrás, es un culo redondo con un rabo colgando.

Si lo miras por delante son unas orejas grandes, unos colmillos blancos y unos ojos divertidos.

El elefante es el mismo.

Tú eliges.

(escrito y dibujado por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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