Verás. Hoy voy a contarte sobre una palabra peligrosa.
Son 11 letras que forman una palabra que te puede sumir en la tristeza, la ira, el desaliento, el desamor…
Sí, así de potente es:
Expectativa.
Piénsalo.
La última vez que te enfadaste ¿por qué fue?
Cuando te dejó triste tu pareja al iros a vivir juntos ¿por qué fue?
Si te cuesta ir a trabajar y ver a tu nuevo jefe ¿por qué crees que es?
Exacto. Por las expectativas.
Son como algo que se va inflando en nuestra cabeza y, cuando miramos la realidad, y no es del mismo tamaño que nuestro globo interno,
llega la tristeza, la decepción, el «esto no es como yo creía»
La expectativa hace mucho daño porque pone mucha presión invisible en el otro; en nuestra pareja, hijos, jefe…
Ten en cuenta que los humanos exigimos mucho a los demás, a pesar de hacerlo poco con nosotros mismos.
Queremos que nuestra pareja sea perfecta sin preocuparnos de si lo somos nosotros (ya he escrito en otras ocasiones sobre ese injusto doble rasero)
Pero así es, y así somos.
Solo nos queda ser conscientes de ello.
Ser conscientes de parar esas expectativas que van creciendo y creciendo desbocadas.
Así podremos transformar la expectativa en aceptación.
Las cosas, las personas… no son como nosotros queremos que sean, sino como ellos quieren ser.
(escrito y dibujado por un humano)

Querido Jon, temazo!! Ni en un millón de años lo hubiera expresado tan BIEN. Conciso y a la vez todo ha quedado dicho. GRACIASSS
Abrazo!
Gracias¡ mañana más del mismo tema