203 Coherencia

Verás. En general nos cuesta mirar a los ojos a las personas que tienen una extremada integridad,

Una coherencia absoluta entre lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen.

Y nos cuesta, porque nosotros tenemos resquicios que quedan en evidencia ante la inquebrantable voluntad de aquellos,

A los que admiramos por conseguirlo, y a la vez odiamos por dejarnos en evidencia.

Y no hablo de gurús espirituales, como Jesús, cuyo nivel de integridad nos parece inalcanzable.

Hablo de personas normales…

O a lo mejor no tanto.

Hablo de Joaquina que no creí en la medicina convencional y murió de cáncer sin tomar ni un solo medicamento.

(No digo que esto es lo que hay que hacer, solo recalco la coherencia entre lo que predicas y lo que haces)

O Ronaldo (Cristiano, el otro no) que con 40 años y todo el dinero del mundo sigue privándose de comer pizza, beber cualquier cosa que no sea sana, o regalarse un chocolate de vez en cuando.

Queremos sus éxitos, pero no el proceso que lleva a ellos.

Queremos que el mundo nos admire, pero la fuerza que da la coherencia no está en nosotros.

Ellos no lo hacen ni por el éxito ni por la admiración.

Lo hacen porque creen que es lo que hay que hacer.

Lo hacen porque creen en ellos, en sus valores, en sus principios.

Y, simplemente, los obedecen.

Se obedecen.

(escrito y dibujado por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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