Verás. No tener, es no tener. Así de sencillo.
La carencia es otra cosa.
La carencia es creer que no tienes, algo que necesitas.
Pensar que al nacer te faltaba algo, y, al abrir la caja de herramientas que la vida te ha proporcionado… pues hay algo que no está.
Buscas y rebuscas, pero nada.
Tú querías ser médico y te falta el fonendoscopio.
Qué mala suerte. Que malo el padre que no me lo dio.
Qué injusto Dios que me hizo a su imagen y semejanza, pero sin esa pieza tan fundamental para mi vida.
Pues podemos quejarnos, llorar y patalear…
O mirar de nuevo en la caja de herramientas. Porque ahí están las que sí tenemos y estamos despreciando en aras de conseguir una que creemos que nos falta.
(Cuando esa que nos falta la tiene un hermano, esto se llama envidia)
¡Claro que tienes todo el talento, valores, dones, o como quieras llamarlo para vivir una vida próspera y feliz!
A ver, siempre es más fácil abrazar la creencia de que uno no tiene, para de esta manera justificar la falta de acción, y amasar rencor.
Te lo repito: sí tienes. Deja de mirar las pertenencias del vecino y céntrate en lo que tienes tú.
Y de paso, agradécelo.
Y utilízalo. Para eso está ahí.
Parece que te estoy regañando… pero, mira dentro.
(escrito y dibujado por un humano)

me repito, una y otra vez, y lo haría en cada uno de los posts pues son todos magníficos, es que me encanta leerte
GRACIASSS
abrazo!
Qué bueno teneer seguidores como tú. Gracias a ti