Verás. La famosa frase «conócete a ti mismo» grabada en el pronaos del templo de Apolo en Delfos, es un mantra muy usado.
Especialmente en todo el universo del crecimiento personal.
Yo no digo que no sea bueno eso de autoconocerse, que lo es, en lo que difiero un poco es en cómo hacerlo.
Andamos buscándonos a nosotros mismos.
Andamos buscando nuestros valores, talentos y competencias.
Vamos por ahí buscando el poder y la gloria que creemos haber perdido.
Y miramos dentro,
Y hacemos retiros
Y meditamos
Y leemos libros y hacemos cursos.
Y buscamos, y buscamos.
Todo eso está muy bien, pero quizá se nos está olvidando buscar en otro sitio.
Es un lugar difícil y no nos gusta verlo.
Dale una vuelta a esto,
¿No te sería más fácil buscarlo en un hermano? (en el sentido amplio de la palabra hermano. Toda persona con la que te cruzas es un hermano)
Si en tu búsqueda de la trascendencia de la vida has llegado ya al punto de reconocer que todos somos iguales, que todos somos lo mismo,
Si esto es así, siempre que estés con un hermano, estás aprendiendo de ti.
Estás aprendiendo lo que eres porque estás enseñando lo que eres.
Y la persona reaccionará con dolor o con alegría, dependiendo del maestro que tú estés siguiendo.
Reconoce la responsabilidad que tienes hacia él (que es la misma que tienes hacia ti mismo)
(escrito por un humano)
Madre mía, Jon, qué maravillosa reflexión!!!
gracias, hermano
abrazo
Otro para ti, hermana