159 Cambiar el mundo

Verás. Hay una frase que, de tanto oírla, se está quedando un poco hueca.

Se la oímos decir a empresas, organizaciones y también a personas, cuando hablan de su propósito.

A lo mejor tú la has dicho alguna vez.

Yo también.

«Quiero cambiar el mundo»

Se nos llena la boca de ella, pero hay algo dentro de nosotros que nos dice que es un farol.

Que eso nos viene grande. Que eso solo está al alcance de los poderosos, de los líderes carismáticos o de los políticos.

Ayer vi un documental de Netflix que me hizo cambiar de idea.

Vi los dos primeros episodios y te los recomiendo. Mucho.

Se trata de Chef’s Table. La flor y nata.

Al principio pensé que iba de cocineros top persiguiendo estrellas Michelín con comida cara y rara.

Pero no, O sí y no.

El primer capítulo nos presenta a un chef británico, Jamie Oliver.

 (sí, ¡británico y chef! parece que esas dos palabras no deberían ir juntas en una misma frase)

Bueno pues Jamie, humilde, disléxico… y visionario.

decide inspirar a las nuevas generaciones con una cocina saludable y alegre.

Además del éxito de sus muchos restaurantes, consiguió cambiar la forma en la que los comedores de colegios humildes de toda Inglaterra alimentaban a los niños.

Consiguió que el gobierno inglés inyectara millones de libras para nutrir de manera adecuada a las nuevas generaciones.

Y cambió el mundo.

El segundo capítulo lo protagoniza José Andrés.

A este seguro que sí lo conoces.

Revolucionó la cocina española en Estados Unidos, con enorme éxito.

De ahí saltó a dar de comer a millones de personas por todo el planeta.

Y se le ve en los conflictos, las guerras, los desastres naturales de cualquier país, dando de comer al hambriento.

Y cambió el mundo.

Solo son humildes cocineros, y cambiaron el mundo.

Así que la frase, a lo mejor no está tan hueca.

A lo mejor solo hay que querer y esforzarse, desde donde uno está. Desde lo que uno ama hacer, y lo extiende.

(escrito por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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