148 Pueta a la felicidad

Verás. Llevo un par de días hablando de dolor y rencor, así que este domingo de resurrección cambio de tema.

Si quieres hacer cambios reales y duraderos en tu vida hay algo que puedes hacer.

La teoría es fácil, la práctica, no tanto.

Rencor y perdón conviven dentro de nosotros. Con la misma fuerza. Con la misma intensidad.

El primero está asociado a tu crecimiento y a los obstáculos que has percibido en tu camino.

El segundo, el perdón, está conectado a tu origen vital y el aprovechamiento que le das día a día.

El perdón está ligado a reconocer tu luz. Tu esencia previa a todo.

Es identificar para siempre tu Yo, ajeno a lo que sucede a tu alrededor, ajeno a lo que hacen los demás, ajeno al dolor o a la alegría, distante de lo que has vivido.

Tienes todo el rencor que has podido acumular en tu negación a aprender.

Y también tienes tanto amor personal como hayas activado tu potencial y lo hayas compartido con tu entorno,

agradeciendo a la persona que te lo muestra para que recuerdes que es tuyo y viene de mucho más allá.

Estamos convencidos que las piedras que nos encontramos por el camino las ha puesto otro (y a mala idea)

Sin embargo, piensa por un momento que eres tú el que hace el camino fácil, o el que lo enreda todo.

Porque si las piedras del camino las ha puesto otro, nada puedes hacer al respecto. Si las has elegido tú, puedes elegir de nuevo.

La mente se nubla de recuerdos (de ahí se alimenta el rencor) cuando dejamos de mirar nuestro potencial.

Cuando dejamos de entregarlo al mundo.

Cuando perdemos la visión de futuro por una mirada continua al retrovisor.

A veces, las imágenes que vemos tienen tanta fuerza que marcan los hitos más importantes de nuestra vida, convirtiéndola en un martirio.

¿Qué sería de tu vida si en vez de mirar el lado oscuro mirases el lado de luz?

¿Qué pasaría si en lugar de centrarte en lo que no tienes, agradecieras todo lo que tienes?

¿Qué sería de ti si en vez de juzgar al padre que no te ha gustado, pensaras en el que te lo ha dado todo?

Perdonar es amar al otro como a uno mismo, exentos de pasado y dispuestos a vivir juntos un gran futuro.

He llegado a la conclusión de que perdonar es una puerta sin retorno a nuestra felicidad.

(escrito por un humano)

Avatar de Desconocido

Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

2 opiniones en “148 Pueta a la felicidad”

  1. AMEN! No se puede decir más claro!
    Agradecida por leer estas maravillas.

    Feliz día de Resurrección (de Perdón)!

    abrazos

Deja un comentario