Verás. Lo de la sonrisa de la entrada de ayer estuvo muy bien.
Pero me quedé pensando.
A lo mejor hay quien siente que una sonrisa no cambia nada.
Que las personas en Madrid siguen siendo distantes y frías (como en todas las grandes ciudades)
Quizá tengan razón, pero luego leí esta frase:
«A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota»
Es de la madre Teresa de Calcuta.
¡Ostras! ¡Qué razón tiene!
Recuerdo una frase que me dijo un día mi padre. Paseaba de niño con él y se me ocurrió tirar el envoltorio de un helado al suelo.
No me regañó (y desde luego no lo recogió él)
Me miró perplejo y me preguntó: ¿Y si todos hiciéramos lo mismo?
Recogí ambos, el papel y el concepto.
La idea de que un pequeño gesto puede ser enorme en ambas direcciones: podemos llenar la ciudad de papeles y también la podemos colmar de sonrisas.
Quizá la sonrisa es, como dicen los emprendedores, el mínimo producto viable. La versión básica y barata de un producto o servicio.
Es lo mínimo que podemos hacer por el prójimo.
¿Se te ocurre cuál puede ser la siguiente gota?
No hace falta que la escribas en los comentarios,
Just do it.
(escrito por un humano)
INMENSO!
Graciasss 🙏 🤗
A ti 🙂