136 La motivación

Verás. Ayer vi por enésima vez la película El indomable Will Hunting.

Película extraordinaria, con un inmenso Robin Williams, sobre el desperdicio del talento.

Y, a eso voy.

Por un lado, estamos los que conocemos nuestro talento y lo dejamos oxidar. No le sacamos el partido que tiene y pasamos por la vida enredando aquí y allá.

Pero hay otros.

Aquellos que pasan la vida sin saber cuál es o cuales son realmente sus talentos, o si realmente tienen alguno.

La vida les pasa por encima y simplemente la viven, sin disfrutar de lo que hacen, esperando que llegue el fin de semana.

Sin embargo, hay otro grupo.

Son las personas que realmente amamos lo que hacemos, y no podemos imaginarnos a nosotros mismos haciendo otra cosa distinta.

Para pertenecer a este selecto grupo solo hay que hacer una cosa.

Poner la importancia no en lo que hacemos, sino en quienes somos.

No podemos abandonar lo que hacemos porque ello habla de nuestro ser más auténtico.

Y me pregunto ¿por qué somos minoría?

Y la siguiente ¿cómo puede crecer este grupo?

La motivación.

Esa es la catapulta capaz, no solo de lanzarte de un escenario al otro sino que además, en el proceso, encontrarás tu/s talento/s.

Y el camino hacia la felicidad se habrá allanado considerablemente.

Veo tres factores que motivan a una persona:

Autonomía: el deseo que tenemos de dirigirnos a nosotros mismos.

Maestría: nos gusta perfeccionar aquello que hacemos, no porque nos paguen por ello, sino porque es divertido, nos satisface ir siendo mejores en el desempeño, es un reto de mejora que nos gusta conseguir.

Trascendencia: esa necesidad de tener un motivo trascendente para ilusionarnos con lo que hacemos.

Que lo que hacemos tenga un valor que va más allá de nosotros mismos.

(escrito por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

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