Si abres el grifo, sale agua
Verás. Si vas a la cocina o al baño y abres el grifo, sale agua.
Ya ni nos sorprende, ya ni pensamos en el privilegio que eso implica, ni en los millones de hogares en lo que esto no pasa.
Tranquilo, este escrito no va a ir de tomar conciencia de lo injusto que es el mundo (a lo mejor otro día sí, hoy no) sino de abrir o cerrar grifos metafóricos.
Esta es la Newsletter del 26 de enero. Eso quiere decir que he escrito 26. Newsletter.
¡26!
Para ti a lo mejor es normal, pero para mí escribir todos los días algo que (pienso yo) aporte y me haga reflexionar y mirar el mundo de otra forma, me sorprende. Y mucho.
La verdad, pensaba que no iba a ser capaz. Ahora pienso que, a lo mejor, puedo hacerlo durante todo 2025.
Y lo pienso, no porque me crea que soy especialmente talentoso, no. Lo pienso porque estoy aprendiendo a abrir el grifo y dejar que el agua fluya.
Ese es el secreto.
No se trata de poner presión en el cerebro para que salgan las ideas, sino confiar, abrir el grifo y las ideas fluyen.
Al principio a trompicones, como cuando te cortan el agua en casa por una avería y al abrir por primera vez el grifo el golpe de ariete hace ruidos raros y sale con fuerza salpicando todo.
Pero luego, fluye. Un caudal tranquilo y continuo que llena todos los recipientes que pones debajo.
Pienso que ahí está el secreto de la creatividad. Creatividad no solo en las artes, sino en todo.
Abrir el grifo, dejar fluir, confiar, aceptar y, el recipiente que pongas debajo del chorro se llenará. Y el agua tomará la forma exacta de ese recipiente.
Y eso es importante: pensar cuál es el recipiente que quiero poner. Una vez pensado… abre el grifo.
(escrito por un humano)