63 Entender la polaridad

Verás. Estoy intentando entender esto.

Ayer me llegaron dos comunicados.

El primero aterrizó en la bandeja de entrada y era un mensaje cortante. De una solitaria y dura línea.

Con dos frases:

«Sinceramente… La vida de tu padre no me interesa, y mucho menos la tuya»

Hacía referencia a lo que publiqué ayer mismo y que empezaba diciendo que mi padre era de Bilbao.

En el fondo el escrito era una reflexión sobre la comunicación, pero eso da igual.

Por la tarde llegó un audio de WhatsApp de una querida amiga.

Me felicitaba por los escritos de todos estos días y reconocía en ellos mi verdadera esencia.

Y aquí estoy yo, en el ocaso del día, buscando mi posicionamiento entre estos dos polos.

Reconociendo la verdad que esconden ambos.

Luchando por no aferrarme a ninguno de los dos.

Intentando aprender para qué necesito el palo y la zanahoria el mismo día.

Voy a parar aquí de escribir y me voy a la cama. Quizá esta noche, a las 4 de la mañana me venga la respuesta.

Ya te contaré.

……..

Mi cita con las 4 de la mañana no me falla.

Y me doy cuenta de que esos extremos son la cristalización de un proceso que, en ambos casos, recorren un pasado para llegar a un presente.

Las dos personas proyectan su ser, no en mí, sino en los escritos.

Las dos hablan de sus vidas.

Una, mirando su sombra, y la otra su luz.

Una en involución, y la otra en evolución,

Y así, proyectamos en los demás la percepción que tenemos de nosotros mismos.

Y los mensajes, no deja de ser, en realidad, una visión de mi polarización:

De mi luz, cuando admiro lo que hago; y de mi sombra, cuando pienso que mis escritos no interesan a nadie.

Buenas noches.

(escrito por un humano)

Avatar de Desconocido

Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

Deja un comentario