Qué buenas son las frases que empiezan por estas dos palabras.
Y si…
Son frases y pensamientos de aventureros, de valientes, de emprendedores, de personas a las que les gusta vivir la vida derrapando.
¿Y si hacemos este viaje?
¿Y si empiezo una relación con esta persona?
¿Y si me lanzo con este negocio?
¿Y si voy por este camino tan poco transitado?
¿Y si dejo mi trabajo actual que no me llena?
Tantos Y sis, tantas decisiones valientes.
Si estás reticente a dar el paso al frente después de preguntarte esto, te recomiendo: ¿Qué es lo peor que me puede pasar si me atrevo?
Estas preguntas que te planteo están en el ámbito material / emocional. Pero hay otros ámbitos mucho más poderosos en los que te puedes hacer la pregunta: ¿Y si…?
Dos ejemplos:
¿Y si Dios no hubiera creado este mundo y por ende tampoco te hubiera creado a ti?
El solo enunciado de la pregunta hace dos cosas: que te explote la cabeza y a la vez que muchas de las piezas que tienes en tu cabeza respecto al mundo encajen mejor.
Resulta que ya no hay un Dios castigador que te vigila.
Tampoco hay un Dios al que culpar por las calamidades sufridas en nuestras carnes.
Tampoco hay un Dios responsable de las guerras, los desastres naturales, las injusticias del mundo y de la vida.
Si el mundo no lo creó Dios, solo hay otro protagonista en la historia: tú, nosotros, nuestro ego. Somos los que fabricamos este campo de batalla para enredarnos y no caminar hacia el lugar que nunca abandonamos. (elaboraré esta idea en otras newsletters)
Otro ejemplo: ¿Y si fuéramos nosotros los que elegimos a nuestros padres?
Otra bomba. Ya no les podríamos culpar de habernos educado mal, o de no habernos querido como creíamos merecer, o de alguna perversión genética.
Imagina que tu espíritu decide bajar al mundo para hacer algún tipo de aprendizaje y elige a los padres que mejor se lo vayan a enseñar.
Recuerda que a veces elegimos maestros que nos enseñan desde la oscuridad.
Al elegir tus progenitores ya no te puedes disculpar ante ellos de lo dura o blanda que ha sido tu vida.
O de las oportunidades que has tenido o dejado de tener.
Ha sido tu elección. Y te garantizo que es la mejor elección que has podido hacer para aprender eso que querías aprender.
A lo mejor te cuesta saber qué es.
Te doy una pista: De uno de los padres tienes algo positivo de serie. Del otro hay algo que te vendría muy bien aprender, pero tienes que hacer un esfuerzo.
¿Y si escribes una Newsletter cada día para acompañar a las personas en sus caminos, expresando lo que has aprendido en el camino de tu vida?
Pues eso.
(Escrito por un humano)