52 En busca de la felicidad

He quedado a desayunar con mi amiga Susanne.

Estoy unos días de trabajo en Madrid y aprovecho para visitar a mi madre, que vive justo al otro lado de El Retiro.

Así que me dispongo a atravesar el parque en esta deliciosa mañana de principios de un otoño tardío.

Los castaños de indias empiezan a ceder sus hojas y los ocres empiezan a cubrirlo todo. ¡Qué maravilla!

Me sorprende la cantidad de personas que van corriendo de un lado para otro. Ataviados con la última moda deportiva algunos y con el chándal gris de toda la vida otros.

Lo que todos tienen en común es la cara de sufrimiento.

Y eso me sorprende y mucho. ¿Por qué? Puessss, nadie les obliga a correr. Lo hacen porque teóricamente les gusta, disfrutan con ello ¿no?

Si eres corredor o corredora asentirás con la cabeza. Si no pregunta a algún conocido que corra y a ver qué te dice.

El caso es que le estuve dando vueltas a la cosa mientras atravesaba el parque y cuando llegué al lugar del desayuno le pregunté a mi amiga (que es corredora) el porqué de la expresión de sufrimiento en todas las caras.

  • Bueno, es que donde uno se siente muy muy bien es después – me contestó.

Y aquí es cuando uno el título de esta Newsletter con eso del correr. Parece ser que, en la vida, como cuando corremos, la felicidad llega al final.

Una idea muy judeo – cristiana: Sufro durante toda la vida en este mundo cruel e injusto (corro durante toda la mañana en este suelo duro y lleno de socavones) porque luego seré feliz en el Cielo.

Cuanto más sufrimiento, mejor lo haremos en el examen de acceso que nos hará San Pedro.

¿De verdad?

Yo no sé dónde buscas tú la felicidad. Yo lo tengo claro. La felicidad no creo que dependa de cosas que hacemos y de las que esperamos recompensa. Creo que la felicidad es un estado interno de paz interior que te acompaña en el camino, que te llama cuando te alejas y que te busca cuando estrás perdido.

Fuera de nosotros solo la vemos cuando la proyectamos, en la mirada de un niño, en la dulzura de una anciana o en la expresión de amor de una pareja.

No creo que haya que correr para alcanzarla. Muy al contrario, pienso que cuanto más corremos en esta vida, más nos cuesta ubicarla.

Para verla, para sentirla hay que quedarse quieto, solo, en silencio.

Solo así brillará con intensidad y sabremos que solo nosotros somos responsables de que aparezca. Solo nosotros somos responsables de que permanezca aquí, ahora, y en el tiempo.

No hay que buscarla, hay que dejarla emerger de las profundidades de nuestro ser.

(escrito por un humano)

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Autor: Jon Elejabeitia

Cofundador NNexa. Arquitecto

2 opiniones en “52 En busca de la felicidad”

  1. Gracias Jon,

    Cuanta razón encuentro en tu texto !!! Empleamos nuestra energía corriendo en una búsqueda continua de la felicidad, cuando como bien dices, no nos paramos y dejamos que aflore de nuestro interior.

    Quiero pensar que muchos de esos corredores y corredoras que has visto, lo hacían por ejercitarse o simplemente entrenar para conseguir una mejora en su marca personal, superar ese reto pendiente o simplemente por quemar calorías acumuladas de los excesos navideños.

    Un saludo y gracias de nuevo

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