126 El mapa y el cuerpo

Verás. Un mapa sirve para definir un territorio.

Y, aunque sé que lo has oído muchas veces, lo voy a decir:

El mapa no es el territorio.

Sin embargo, son necesarios para leer el susodicho territorio.

Son abstracciones de la realidad que intentan ayudar a comprenderla. Son teorías, descripciones, modelos…

(El tópico (adoptado por la PNL) de que el mapa no es el territorio, lo acuñó el matemático Alfred Korzybski en 1931, en un artículo sobre la semántica de las matemáticas.)

El corazón de la idea es que la descripción o el modelo de una cosa, no es la cosa en sí misma.

Tú no eres tu foto.

De la misma manera que tampoco eres tu cuerpo.

Tu cuerpo es la forma, tu mente es el contenido.

Piensas que eres un cuerpo, gobernado por un cerebro, determinado por un código genético, e influenciado por tu entorno.

Pero no es así. Eso solo sirve para lanzar culpas a diestro y a siniestro.

Tu cuerpo no es más que una humilde carcasa que utilizas en el mundo.

Con él te sitúas en el espacio, te haces idea de las distancias que has recorrido y de las que te quedan por recorrer.

El terreno de la vida es más manejable así.

Pero no olvides que ese cuerpo no eres tú. Ese cuerpo es solo un medio, no un fin en sí mismo.

Y puedes hacer que sea un medio para aprender.

Es solo eso, un recurso de aprendizaje, no un maestro.

(escrito por un humano)

125 Los objetos que hablan

Verás. Estoy empaquetando ya cosas para una próxima mudanza.

Y me doy cuenta de que muchos de los objetos que guardo no los poseo yo, sino que ellos me poseen a mí.

Porque todo, absolutamente todo, lo que guardo en cajas tiene una historia, tiene un pasado y su presencia me empuja hacia él.

En muchos casos son cosas inútiles, innecesarias, pero son un disparador hacia algo que no quiero olvidar.

Todo lo que has vivido con un objeto concreto lo hace especial. A lo mejor lo encontraste, o lo compraste, o te lo regalaron…

Al verlos todos juntos, en cajas, es como observar el desarrollo de mi historia personal, y refuerza mi sentido de identidad.

 Y me pregunto para qué necesito que unas cosas desarrollen mi sentido de pertenencia.

¿Por qué necesito pertenecer?

No son más que vestigios, hallazgos arqueológicos, de una vida ya vivida.

Algunos están rotos, o tiene grietas y abolladuras.

A esos les tengo todavía más cariño.

Sus heridas hablan de algo doloroso.

Lo hacen de la misma manera que lo hace nuestro cuerpo.

Nuestro cuerpo guarda una memoria de los acontecimientos más íntimos, algunos de los cuales no nos atrevemos a revelar.

Sin embargo, vuelven al presente cada vez que nuestros dedos recorren la cicatriz.

Nuestra piel es como la hoja en blanco donde se va dibujando el paso del tiempo.

No llego a comprender por qué algunos de nosotros quieren tapar la cartografía de la vida. Escondiendo arrugas, estirando pliegues…

El arañazo en la mesa está ahí de la misma manera que nuestras arrugas, expuestas, para indagar sobre ellas, para sacar sus secretos.

Y, sobre todo, para pasar página. Para no apegarnos al pasado. Ni al dolor, ni a la felicidad.

Y puede que así podamos construir un futuro.

(escrito por un humano)

124 Sentirse especial

Verás.

Hay personas que se consideran especiales por tener dinero.

Hay personas que se consideran especiales por no tener dinero.

Hay personas que se consideran especiales por ser bellas.

Hay personas que se consideran especiales por no ser bellas.

El sentirse especial se origina en la comparación.

En la maldita comparación, que nos hace sentir carentes o excedentes rompiendo el equilibrio de la igualdad.

Cuando perdemos en la comparación, pensamos que Dios nos maltrata.

Cuando ganamos, no solemos acordarnos de Él.

Nuestra alma está tan retorcida que pensamos que no somos bellos. Detrás de una cámara o delante de un espejo está la carencia que has puesto en tu humanidad.

De alguna manera le hemos dado al dinero la conciencia de ser felices, y a la belleza el poder de ser queridos.

Si te quedas encogido ante tu cuerpo, estás parando la belleza que te ha sido dada.

Si piensas que tienes de más, casi seguro maltratas a los que piensas que tienen de menos.

Tu cuerpo te hace sentir diferente. Tu cerebro también.

El canal de la inteligencia – aquel que lo sabe todo; aquel que no sabe nada.

La herramienta más ingrata que existe es la de la inteligencia.

La torpeza intelectual es lo más grave del especialísimo. La apertura mental es un ejercicio que te viene dado desde que naces,

Lo que has traído para compartir con los demás es el conocimiento.

La inteligencia es un lugar que no existe, es la capacidad que tienes de estar abierto al aprendizaje.

No se ve, existe el camino del conocimiento.

Recuerda: no hemos nacido para saber, hemos nacido para aprender.

(escrito por un humano)

123 Un hombre horizontal

Verás. Disfruto mucho cuando voy a trabajar a una empresa y veo a las personas felices.

No una, ni dos, TODAS.

Y es una empresa con miles de empleados. (No vi a los mil, pero sí a muchos)

Yo soy un don nadie. Y me hicieron sentir importante:

Billete de avión desde Málaga (con priority para no hacer colas)

Chofer que me recoge en el aeropuerto y me deja en la puerta de la oficina. También me lleva de vuelta. Ángel, super amable.

En realidad, fuimos (María, mi socia, también fue invitada) solo para hacer una demo.

Querían vernos en directo antes de contratarnos para unos cursos que quieren que impartamos.

Así que una master class de pensamiento lateral y una demo de Lego Serious Play.

Llegando al edifico principal pasamos al lado de otro de estructura blanca vista enmarcando enormes ventanales a través de los cuales las mujeres cosen.

¡Qué visión! ¡Qué dignidad! Las trabajadoras más humildes de la empresa con las mismas vistas a los jardines que los despachos de los directivos.

Pero a lo que iba, las personas.

Nos invitaron a comer en uno de los tres comedores que tiene la empresa. Exquisita comida oriental, por cierto.

Comimos con tres personas de Recursos Humanos pero yo solo admiraba el sitio y, sobre todo, las caras de las personas.

Espacios amplios de colores blancos y madera clara.

Un cuidado exquisito en los detalles, desde los topes de las puertas de las cabinas de los inodoros, hasta las grandes cristaleras a través de las cuales los  olmos desnudos apuntan al maravilloso gris del cielo gallego.

Las personas llenaban casi todas las mesas, las conversaciones eran susurros y las caras serenas reflejaban bienestar.

Se podía palpar la transmisión en cascada de uno valores sólidos, antiguos, enraizados en los años de trabajo.

Nos dijeron que, a Don Amancio, (acaba de cumplir 90 años) se le ve con frecuencia, saludando a todos, amable, cercano.

Un hombre horizontal.

(escrito por un humano)

122 La humildad

Verás. La humildad es una virtud tan escasa como las trufas en verano.

A pesar de ser una de las virtudes que aplaca el pecado capital de la soberbia, no la usamos mucho.

La humildad es creerse más (o menos, esto es importante) que alguien.

Por motivos económicos, sociales, morales… por lo que sea.

La falta de humildad es lo que rompe el sagrado principio de que todos somos iguales.

Además, también rompe la regla de oro de nuestra función en la vida: aprender.

La soberbia me lo va a impedir. Si ya se todo ¿qué necesito aprender?

Pero siempre hay personas maravillosas que nos dan una gran lección de lo que es ser humilde.

A lo mejor no te suena Mario Puzo, o a lo mejor sí.

Lo que es seguro es que has visto la película basada en su libro.

Está siempre valorada como una de las mejores películas de todos los tiempos.

Sí, El padrino.

Cuando adaptaron la novela al cine, Coppola le llamó para que escribiera el guion.

Había un problema: Mr. Puzo era escritor de novelas y nunca había escrito un guion de cine.

No tenía ni idea de cómo hacerlo.

Tuvo dificultades con la estructura y el formato, pero salió adelante gracias a la ayuda de Coppola.

Bueno, no tenía ni idea de hacer guiones y …  ¡ganó dos Óscar!

Pero Puzo no presumió de ello.

Lo primero que hizo fue comprar un libro sobre cómo escribir guiones, para aprender sobre su nuevo oficio.

El primer capítulo decía: «Estudia El Padrino I».

La compra de ese libro es humildad en estado puro.

(escrito por un humano)

121 Una nueva forma

Verás. En el mundo de la escritura se dice que hay dos tipos de escritores:

Escritores de mapa. Estos son los planificadores.

Antes de empezar a escribir, organizan la historia, crean una estructura, definen los puntos clave de la trama…

No soportan perderse durante el proceso y son metódicos.

Luego están los escritores de brújula.

Se lanzan a escribir con una inspiración, o con una vaga idea general.

Recorren caminos inciertos y dejan a sus personajes vagar libremente con ellos.

Confían en su intuición y en el desarrollo natural de los eventos.

Son espontáneos y flexibles.

Yo veo otro tipo más de escritor.

El escritor GPS. No tiene un plan preestablecido, pero tampoco una idea intuitiva que le guíe.

Únicamente tiene datos de su posición actual. Del instante presente.

No intenta predecir el futuro, y tampoco utiliza el pasado de referencia.

Solo el aquí y el ahora.

De la misma manera que estos escritores escriben sus obras así, estoy seguro, llevarán sus vidas.

¿De qué manera escribes tú tu vida?

¿Cómo te guías en tu toma de decisiones?

(Pista: no hay una forma correcta. Solo necesitas coherencia entre tu vida y la forma de guiarte por ella).

(escrito por un humano)

120 El orden de los factores…

Verás. Esto te va a sonar del colegio:

«El orden de los factores no altera el producto»

Euclides tenía razón, pero solo en el mundo de las matemáticas, en la multiplicación de números.

Ahí sí se cumple la propiedad conmutativa, pero en la vida…

He encontrado esta leyenda:

«Un jesuita y un dominico discutían sobre si al rezar había que apagar el cigarrillo. El jesuita decía que no era necesario, y el dominico pensaba que sí. Para resolver el problema decidieron consultar al Papa.

Ya ante el Santo Padre, el dominico dijo: “Santidad ¿se puede fumar mientras se reza?”. El Papa no lo dudó mucho: “No. La oración requiere una ascesis para que cuerpo y alma se afilen hasta llegar a Dios: nada debe estorbar ese empeño”. El dominico sonrió triunfante.

El jesuita se puso en pie y se dirigió al Papa: “Santidad, quizás no ha entendido bien nuestra pregunta. No es su culpa, es que nos hemos expresado mal; permítame, por eso, que vuelva a preguntarle: ¿se puede rezar mientras se fuma?”.

El Papa tampoco dudó: “Naturalmente, hijo mío. Cualquier momento es bueno para alabar al Creador»

Mi mujer lleva años formándose en sistémica y me ha introducido en el mundo de las constelaciones familiares.

Ahí hay un concepto fundamental si quieres conseguir que tu sistema familiar funciones de manera armónica y equilibrada.

Se trata del orden sistémico.

Esta idea se refiere a la estructura y organización de los elementos dentro de un sistema.

La familia es un sistema, las organizaciones también.

Vale, pues si cada elemento dentro del sistema ocupa el lugar que le corresponde, conseguirás la ansiada armonía y equilibrio.

¿Y eso como lo consigo en mi familia? Te preguntarás.

Pues observando si todos los miembros de tu familia tienen claro sus relaciones, roles y jerarquías.

Es importante porque este orden dicta cómo se distribuyen las responsabilidades y el poder de cada persona, y cómo se afectan unos a otros a través de las interacciones.

Cuando una hija hace de madre de sus hermanos, cuando un padre es amigo de su hijo, cuando no se respeta a los mayores…

Nos estamos cargando el sistema.

Estamos alterando el orden de los factores así que el producto dará un resultado no muy agradable.

(escrito por un humano)

119 Castillo de naipes

Verás. Puede que pienses que la estructura de tu vida es muy sólida.

Que está hecha de acero de Krupp.

Puede que un día descubras que, en realidad, es un castillo de naipes.

Y, a lo mejor, un día se desmorona.

Y te quedas mirado las cartas. Y los naipes se humedecen con tus lágrimas y pierden la rigidez que necesitan para mantenerse en pie.

Si lloras, puede que no hayas entendido la vida.

Si se ha desmoronado tu castillo es porque puedes construir otro.

Hay casi infinitas formas de hacer un castillo con naipes y, a lo mejor, tú solo has probado una o dos.

Puede que no hayan sido tu mejor versión y por eso han caído.

Reagrupa las cartas y emociónate ante el nuevo reto.

Yo antes era arquitecto. Ya no.

Yo antes pintaba cuadros. Ya no.

Yo antes no escribía. Ahora tengo 12 libros y escribo todos los días esta Newsletter.

Solo son nuevos castillos. Tan irreales como aquel que se desmoronó.

Solo sirven para aceptar los cambios y creer en tu capacidad para renacer.

Como los naipes, la vida puede tener una cara monocroma y aburrida. Pero la otra tiene color, números, símbolos…

Y están ahí para que los disfrutes. Para que crees. Para que vivas.

(escrito por un humano)

118 Las pequeñas cosas

Mi amiga Alicia me felicitaba ayer por estas Newsletter y se sorprendía de cómo profundizo en las cosas sencillas y cotidianas de la vida.

Verás. La gran pirámide de Guiza está muy bien.

Pero, cuando saco la ropa de la lavadora y me falta un calcetín, siento lo duro que es perder una pareja.

Trump, Putin, y todo eso está muy bien.

Pero aprendo más de mi amigo Jesús cuando, después de años, va al cementerio a hablar con su madre para agradecerle la vida.

Aprendo de Pía y su lucha consigo misma para dar lo que tiene al mundo.

Y de Vicky en su entrega a las mujeres que necesitan su apoyo.

O de Javier, que con sus manos abiertas entrega lo que sabe confiando en que Dios proveerá.

De ellos aprendo.

De los 30 años que lleva Rocío reinventándose cada día para que los niños aprendan.

Y de Jesús que da media vida al cultivo del calabacín (la otra media se lo pasa en grande, la verdad)

Las pequeñas cosas, los pequeños gestos, el descubrimiento de Virginia sobre su trabajo, que se da cuenta que lo adora.

Rubén equilibrando la relación con su hijo a través de una comunicación sana.

Margarita, disfrutando de aterrizar lo que aprende.

Y aprendo de ti, que estás ahí cada día, abriendo tu vida y dejándome entrar en ella.

Somos nosotros, las pequeñas hormigas, las que con nuestros granitos de arena hacemos girar el mundo.

De vosotros aprendo.

(escrito por un humano)

117 Día del padre

Verás, me resulta paradójico que el día del padre coincida en el santoral con alguien que no lo fue.

La historia dice que San José no tuvo nada que ver en el nacimiento del ser que ha marcado buena parte del devenir de la humanidad.

Sí, era el esposo de María, pero no el padre biológico de Jesús.

Como ya vimos hace unos días, las coincidencias no existen.

Así que interpreto la paradoja como un mensaje, un poco oculto, que hace que me pregunte ¿qué es ser padre?

No voy a insultar tu inteligencia con lo obvio, así que buscaré lo que no lo es tanto.

Creo que el padre es el maestro que hemos elegido para realizar el aprendizaje que hemos venido a hacer a este mundo.

Vale, suena raro, pero a mí me encaja.

Primero hay que aceptar que hemos venido a este mundo a aprender.

Esto es relativamente fácil ya que el propio cristianismo lo acepta.

Lo segundo es más complicado: aceptar que hemos elegido a nuestro padre.

Esto es más difícil porque el mero pensamiento le exculpa de todos sus actos.

Ya no es el ser injusto que te ha traumatizado en la vida, etc. etc. Ahora es la persona que tú has elegido para aprender.

Tu rebeldía hacia ese aprendizaje es la que ha generado el odio, no la persona.

Te invito a que mires a tu padre hoy de otra manera.

Mírale como si lo hubieras elegido tú.

Repasa la vida a su lado como si fuera tu maestro.

Hay maestros que enseñan desde el dolor. Haber elegido otro. El que tienes es el que necesitabas.

Otros maestros enseñan desde la luz.

Piensa en cuál elegiste tú y para qué lo hiciste.

En el día de la madre, la segunda parte.

Feliz día del padre.

(escrito por un humano)