274 Otra mirada al pasado

Verás. No importa lo que sientas ahora mismo.

Considérate un ser afortunado, tanto en el pasado como en el presente y en el futuro.

De verdad, olvídate de lo que sea que te está preocupando ahora, o de lo desgraciado que crees que eres…

Cuanto más recuerdes los éxitos pasados, más tendrás en el futuro.

Analiza tu forma de actuar en el pasado y verás que todas tus elecciones estaban guiadas por un saber superior.

Algunas te hicieron evolucionar, otras cambiar tu vida, pero todas fueron las mejores posibles en su momento.

A lo mejor ahora las circunstancias de tu vida no te satisfacen.

Vale, pues a partir de ya, puedes hacer elecciones distintas y empezar a mejorar estas circunstancias.

Es un trabajo de perdonar y amar a tu yo pasado.

Así es como podemos cambiar el curso de nuestro futuro.

Puede que hayas tenido un padre, o una madre con la que no estás muy contento.

Bien, pues conviértete tú en esa madre (o padre) que querrías haber tenido y date permiso para ser feliz.

Mira, si te olvidas de las historias pasadas que no te apoyan en tu crecimiento, podrás crear nuevas.

Puedes empezar por recordar historias de la infancia y empieza a construir una nueva con recuerdos de felicidad.

Y no me creo que no hubo ninguno.

Detrás de cada experiencia hubo otra contraria que no recuerdas.

Cuanto más logres sentir esta sensación de alegría y entusiasmo, más cosas buenas atraerás a tu futuro.

Los recuerdos negativos son los soportes que utiliza nuestro ego para justificar nuestro fracaso pasado e impedir el éxito por venir.

(escrito y dibujado por un humano)

273 La Newsletter

Verás. Las redes y yo nos llevamos de manera educada y correcta.

Bueno, digo las redes, pero en realidad solo me refiero a LinkedIn.

Me dí de baja de Twitter cuando metamorfoseó en X.

Instagram me hacía perder mucho tiempo y hace mucho que no publico,

No uso mi perfil personal en FB…

Bueno a lo que voy.

Después de 8 meses escribiendo entradas diarias en LinkedIn, me entero de que hay una opción que se llama Newsletter.

Seguro que ya lo sabías (eres un traidor por no decírmelo)

El caso es que lo voy a probar, así que a partir de hoy te puedes suscribir a esta newsletter también a través de LinkedIn y así no te la pierdes.

Por lo visto también la puedes compartir con tus contactos.

¡A por ello!

Es broma, solo si piensas que puede aportar algo a alguien.

Como había que bautizarla, la he llamado «Ráfagas»

Porque no creo que esté apuntando a un objetivo concreto (aunque sí hay un invisible hilo conductor en el pensamiento que destilo por aquí)

Son más bien eso, ráfagas de pensamiento.

Algunas de las balas te darán y otras las esquivarás con habilidad, pero llegarán a otros.

Gracias por estar ahí y espero que te merezca la pena estos minutillos que le dedicas.

(todas las entradas están escritas y dibujadas por un humano: yo )

272 Integridad y éxito

Verás. La pureza e integridad de tu energía son muy importantes,

porque es tu integridad la que te guía a crear aquellas cosas que armonizan con la profundidad de tu ser.

Es tu integridad la que te conduce hacia aquellas elecciones y situaciones que te son favorables.

Y, sí, sabemos cuándo mantenemos la integridad y cuándo no.

Y, si hacemos honor a la integridad, nos veremos compensados con prosperidad.

Ella te invita a considerar lo que es realmente importante para ti y elegirlo por encima de ilusiones, promesas y encantos.

Va un consejo:

Actúa de acuerdo con tus supremos ideales, sigue tu intención y no la de otras personas y procede de maneras que te parezcan honorables e íntegras.

El dinero creado desde tu integridad es dinero luminoso que hará el bien a ti y a los demás.

Empieza reconociendo los éxitos que ya has tenido.

Construye sobre lo que ya sabes que puedes hacer.

El éxito suele venir cuando nos sentimos prósperos.

Solo consiste en evolucionar y aprender de las experiencias propias.

Considera el éxito de los demás por la calidad y felicidad que haya en sus vidas.

Aprecia lo que eres en este momento. Aprecia todo lo que ya has hecho.

Reconoce tus éxitos porque haciéndolo, podrás construir sobre ellos.

(escrito y dibujado por un humano)

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271 Tu yo superior

Verás. Seguro que has experimentado alguna vez lo que llamamos intuición.

Te invito a que aprendas a escucharla.

Esos consejos interiores provienen de tu yo superior y te hablan en forma de sensaciones, intuiciones y conocimiento íntimo.

Te traen información de fuentes distintas a las que puedan ser detectadas con los sentidos físicos.

Vale, puede que estés pensando: «A mí no me llegan»

Bueno, suelen venir cuando estás tranquilo, reflexivo, y realizas actividades que te abstraen de tu nivel de conciencia normal.

Aquellos pensamientos que provienen de tu guía superior tendrán una cualidad o sensación sutilmente diferente.

Las acciones a las que te impulsan son los pasos lógicos siguientes a lo que estás haciendo, además, los puedes dar con tus conocimientos y tus medios actuales.

Tu yo superior te está enviando constantemente consejos acerca de cómo conseguir resultados de la manera más sencilla y alegre posible.

Cuando sentimos cierta pesadez, resistencia o desgana a la hora de continuar, es la señal de que no estamos siguiendo el camino superior.

Nuestro yo superior nos habla, haciendo que nos sintamos alegres cuando seguimos nuestro camino superior y pesados cuando no.

Sin embargo, nuestro guía interior no nos llevará siempre hacia una gratificación inmediata.

A menudo persigue un sentido más amplio del logro interior.

Los consejos del interior nos hablan, pero siempre con un sentimiento de autoestima y satisfacción por lo que se hace.

Cuanto más alegre nos sintamos haciendo cosas y siguiendo nuestros impulsos, presentimientos y visiones superiores, más fácil y rápidamente tendremos lo que deseamos.

(escrito y dibujado por un humano)

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270 Tu guerra

Verás. Casi todos (por no decir todos) tenemos a alguien con el que nos llevamos mal.

Piensa un poco.

Busca en el reducto de tu vida más cercana.

Busca alguien con el que tengas rencillas: compañeros de trabajo, alguno de tus hermanos, tu hija…

Busca cualquier persona con la que tengas una discrepancia lo suficientemente fuerte como para generar una tensión que no te permita estar en paz.

Así estamos todos, así está el mundo.

Paralizados para vivir en comunión, en sociedad…

Incapaces de sentirnos uno, o por lo menos iguales.

Incompetentes para encontrar una dirección común y trabajar hacia ella.

Si lo hiciéramos, no habría hambre, dolor, separación, o cualquiera de las lacras del mundo.

Jesús murió hace 2.000 años porque consideraba que necesitábamos un cambio.

Luther King dio su vida para que pudiéramos tener una comunión.

Gandhi la entregó para que no hubiera dominadores.

Lincoln dio su vida por la igualdad.

Cada una de estas personas dio su vida, y les fue arrebatada con violencia.

Cada día, en cientos de lugares hay alguien que muere por la igualdad, por no dejarse dominar, porque todos estemos juntos, porque todos nos podamos querer.

Todas las guerras están siendo provocadas y producidas por nosotros mismos.

No hay otra persona que lo esté provocando, somos nosotros.

No hace falta que salgamos del espacio en el que estamos para darnos cuenta de que hay alguien con el que nos llevamos mal.

(escrito y dibujado por un humano)

269 Celos / envidia

Verás. Me escribe una muy querida amiga con un gran dilema.

El correo empieza así:

«Hola, Jon. Ayuda, he detectado que siento celos con ciertas personas…»

Me ha parecido algo que nos ocurre a muchísimos de nosotros así que, por si es útil, transcribo la respuesta:

Buenos días Xxxxx¡

Pues, el primer paso sería distinguir si lo que sientes con algunas personas son celos o es envidia.

La diferencia estriba en que la envidia se siente hacia personas que tienen o han conseguido algo que tú podrías tener o conseguir, pero no quieres hacer el esfuerzo. Ejemplo: envidio tu coche y sé que, si me pusiera a hacer horas extra y a ahorrar me podría comprar uno igual; pero no quiero hacer el esfuerzo. Esto pasa con objetos, emociones, parejas…

La solución es o aceptar que no quieres hacer el esfuerzo y renunciar a lo envidiado, o hacerlo y conseguir lo deseado

Los celos son más difíciles. Sentimos celos de alguien que tiene algo que es imposible para nosotros conseguir. Por ejemplo, sientes celos de tu hermano pequeño, pero es imposible que tú te conviertas en el hermano pequeño, primero porque eres chica y segundo porque eres la mayor y eso no se puede cambiar.

Dicho esto, analiza a las personas de las que tienes celos e intenta encontrar un patrón: ¿de qué aspecto de su personalidad, forma de ser, relación con los demás, pareja, estatus…tienes celos?

El trabajo de los celos es más difícil, y el primer paso sería no compararse. No comparar lo que uno tiene o lo que uno es con lo que tiene o es el otro. En el ejemplo del hermano pequeño, se sienten celos por los privilegios, o la atención que genera.

El trabajo es centrarse en lo que uno es, en lo que uno tiene (valores, talento, personalidad…) y caminar con ello en la vida sin comparar tus logros con los de los demás.

Los celos dan una sensación desagradable de carencia que, en realidad, es falsa, ya que tienes todo lo que necesitas para el camino de tu vida. La otra persona tiene lo que ella necesita. 

Mira tu camino en vez del de otro y ya no habrá celos porque te darás cuenta de lo que necesitas para TU camino, para TUS aprendizajes, está en ti.

(escrito y dibujado por un humano)

268 El conflicto

Verás. En verano compartimos mucho tiempo con la familia.

Tenemos a los hijos 24 horas y a la pareja otras 24.

Y es probable que surjan conflictos.

Las causas reales de los conflictos pueden ser variadas:

La desconfianza con uno y con los otros,

expectativas en la relación,

justificación de los errores propios culpando a los demás,

deseo de admiración por errores que nos parecen inaceptables en otros,

visión ilusoria de lo que nos gustaría ser que no somos…

El conflicto es como una ensalada y tiene sus ingredientes:

crítica personal no real con cariz de hipocresía,

creencia en valores propios que no son refrendados por los hechos,

lo que no aceptamos en el otro es lo que nos permitimos y disculpamos,

lo que le exigimos es lo que creemos que somos incapaces de dar,

pensamos que el otro no tiene que hacer esfuerzos…

Vale, seguro que a estas alturas te has identificado con algunas de estas cosas (espero que no con todas)

Así que, para salir de ahí, lo primero es reconocer que esperamos que el otro vea algo, y que ese algo es superior o inferior a lo que nos decimos.

¿Qué tal si damos lo que esperamos que el otro dé?

Si pensamos que podemos hacer algo igual que otro, hagámoslo.

Aceptemos que, si hasta la fecha no hemos demostrado lo que pensamos, hay algo que aprender que no queremos.

Por último y más importante: no paremos el ritmo de los otros para no quedar en evidencia.

(escrito y dibujado por un humano)

267 La mudanza

Verás. Las mudanzas deberían ser obligatorias.

En serio. Mínimo cada 5 años.

Y, si puede ser, a una casa más pequeña.

Lo digo porque es un ejercicio sanísimo para limpiar el pasado.

Especialmente útil si eres de las personas que guardan todo porque «nunca se sabe, seguro que me servirá para algo»

Y no, los trastos, la ropa, los objetos… permanecen en nuestras viviendas año tras año.

Y es una energía que nos detiene en el tiempo.

Una energía estancada, inútil, que solo nos empuja hacia atrás, cuando debemos mirar hacia delante.

Para ilusionarse con un nuevo proyecto es imprescindible ir ligero de equipaje, para poder maniobrar con rapidez, con libertad.

Pienso que la mayor libertad a la que podemos aspirar es, precisamente, a la liberación del pasado.

Si miras hacia atrás y ves buenos recuerdos, genial, ya los disfrutaste, pasa página.

Si por el retrovisor ves malos recuerdos, déjalos ir, ya aprendiste de ellos y ahora no aportan más que dolor.

El rencor existe porque recordamos.

Si no tuviéramos esa distorsionada visión de nuestra vida pasada, viviríamos el perdón.

Los objetos son como imanes que nos atraen y nos hacen añorar un tiempo mejor, o nos hacen sentir víctimas de un pasado peor.

Tira la ropa que no te pongas desde hace 1 año, deshazte de muebles que ya no caben en tu casa, regala objetos que ya solo acumulan polvo…

¡Viva Wallapop!

Sí, imagina que te mudas a una casa mucho más pequeña.

¿De qué te desharías?

(escrito y dibujado por un humano)

266 El maestro

Verás. Me han comentado amablemente que lo de empezar los escritos con «verás» no queda del todo bien.

Y puede que tengan razón y suene un poco a que quiero dar una lección:

Verás, ignorante…

Verás, pequeño saltamontes…

Nada más lejos de mi intención al escribir, que pretender que suene así.

Dicho esto, me encantará recibir tu opinión sobre el «verás»

(Aprovecho para agradecer vuestros comentarios y correos que recibo cada día)

Lo de pequeño saltamontes, si no tienes una edad, a lo mejor no lo pillas.

Era una serie de televisión donde un alumno, ya adulto, rememoraba las enseñanzas de su maestro cuando se veía en situaciones comprometidas.

Estos escritos no pretenden ser enseñanzas, lo que sí pretenden es hacer preguntas (aunque muchas no tengan signos de interrogación)

Preguntas cuya respuesta está en todas partes, solo hay que ser sensibles a escuchar.

A tu lado siempre hay un maestro para ti.

Todo lo que ves y escuchas en el día es para darte respuestas. Ábrete a comprenderlo y tendrás la revelación.

Las respuestas vienen a través de mensajeros, de hermanos (en el sentido amplio de la palabra)

Todo lo que encuentras en el día, personas, cosas, están ahí para aprender.

Y así te abres al aprendizaje de lo que te rodea, lo sumas, lo pones en experiencia, ves lo que te funciona y esa es la sabiduría.

Sabiduría es incorporar conocimientos que no son tuyos y experimentarlos.

No necesitas un maestro de larga barba blanca.

Necesitas hermanos.

Yo, con estos escritos, solo pretendo hacer bien la pregunta.

(escrito y dibujado por un humano)

265 Salto al vacío

Verás. Construimos nuestras vidas con ladrillos de certidumbre.

Unas estructuras que creemos sólidas:

La casa en la que vivimos, la pareja a la que amamos, las ideologías con las que pensamos…

Sin embargo, sabemos que, en realidad, estamos pagando por esas ilusiones que nos confortan y nos tranquilizan…

En el límite de esa certidumbre, está el asombro.

Es un lugar misterioso donde, a veces, se asoma la mente.

Y el descorrimiento del velo del misterio nos hace profundizar en la vida.

Y amarla.

Eso exige cierto grado de valentía porque no deja de ser un pequeño salto al vacío, a lo desconocido.

Y eso forma parte del juego de la vida.

Y este juego no va de ganar puntos,

Sino de tener una disposición valiente hacia la experiencia del juego en sí, y ser transformados por él.

Está muy bien vivir el día a día, pero vamos a necesitar algo más.

Necesitamos jugar, escapar, descubrir, comprender… trascender.

Nos gusta la sensación de un futuro,

pero necesitamos la libertad para zigzaguear hacia él.

Como explica el gran Oliver Sacks en el cásico «Alucinaciones»

Buscamos un descanso de nuestras restricciones internas y externas, una sensación más intensa del aquí y ahora, de la belleza y el valor del mundo en el que vivimos.

(escrito y dibujado por un humano)