Verás. A veces nos acostumbramos a dirigir nuestra vida de manera reactiva.
A fuerza de disgustos, muertes, enfermedades, accidentes, pérdida del trabajo…
Y eso se debería acabar.
Hacer lo que queremos, debería partir de nosotros.
¿Cuántas parejas rotas llevas en la espalda?
¿Cuántos trabajos has perdido?
¿Cuántos momentos de desastre buscando soluciones que no aparecen y que de pronto, cuando pasa algo grave, las encuentras?
Muchas veces somos tan absurdos que necesitamos un potente empujón de algo o alguien para caminar.
Hemos venido a hacer nuestro proyecto.
Y nuestro proyecto lo tenemos muy claro: vivir, desarrollarnos y evolucionar.
Y para eso no hay otro momento, solo el ahora. Ya.
Lo que conoces son las cosas que has hecho hasta ahora.
¿Cuál ha sido tu éxito más grande y la cualidad que te lo ha permitido? ¿Quién te ayudó interiormente?
Mi logro más importante es abrir la puerta de la calle cada mañana.
Te parecerá banal, pero al girar el pomo tomo conciencia de todo lo que me queda por hacer en el día.
Los compromisos, la aceptación de los aprendizajes, el ejercicio de tolerancia para con todo y todos, asumir quién soy, aceptar la responsabilidad de vivir…
Ese es mi logro más importante cada día, abrir una puerta.
No hacen falta grandes momentos, los pequeños logros de cada día valen.
(escrito y dibujado por un humano)
