Verás. Esto pasa a veces (a mí y puede que a ti también)
Nos pasa que tenemos una pregunta atascada y le damos vueltas y vueltas sin encontrar la respuesta.
Puede ser algo que nos ha pasado y no comprendemos por qué o para qué nos ha ocurrido a nosotros.
Y no vemos el aprendizaje de vida que todo suceso debería acarrear.
Y nos preguntamos por qué o para qué.
Y puede que miremos hacia arriba y lancemos nuestra pregunta al cielo.
Pero seguimos sin recibir respuesta.
Y pedimos consejo a un amigo, a nuestra pareja, a un mentor…
Pero, nada. Seguimos sin encontrar la dichosa respuesta.
Seguimos sin entender.
Seguimos con el run run continuo, repitiéndonos la pregunta una y otra vez.
Y alzamos, de nuevo, los ojos al cielo.
Y ya, al borde de la desesperación, comprendemos por fin la verdad oculta.
Sin embargo, no es la respuesta a la pregunta.
Es mejor.
Es la comprensión de que, a veces, la insistencia de la pregunta puede ahogar la respuesta.
(escrito por un humano)
Supremo! Todo sería tannn sencillo, aunque no fácil , si confiáramos más en la Vida… aunque para ello, claro, tenemos que tener más comprensión espiritual!!
un placer leerte SIEMPRE
abrazo
Muchas gracias¡¡