Verás. La vida está llena de oportunidades.
Vale, puede que estés pasando por un momento en el que no las ves.
Pero están. Créeme.
No me refiero a oportunidades laborales. Me refiero a todo tipo de oportunidades.
Proyectos, trabajos, viajes, aprendizajes, opciones de vida…
Creo que es lo que hace que la vida sea tan interesante: Las innumerables bifurcaciones que se nos presentan a lo largo ella.
Revisa hacia atrás, revisa las decisiones que has tomado ante las opciones que se te han presentado.
Mira ahora el presente. ¿Seguro que no ves ninguna oportunidad?
Sal de casa, conoce personas, escucha la vida…
Es en el contacto con otros donde, yo creo, que se abren más puertas, donde crecen las ilusiones compartidas y donde sumas motivación.
Decía Bill Gates que, si perdiera todo su dinero y le quedaran solo 500 dólares, lo que haría sería comprarse un buen traje y colarse en las fiestas.
¿Por qué?
Pues no para tomar canapés gratis (puede que también) sino para escuchar, compartir, aprender, conocer y participar, del lado más social que tenemos los humanos.
Pero hay una condición.
Y puede que sea por eso por lo que no ves oportunidades, aunque pasen delante de ti.
La condición se llama: querer aceptar el compromiso; la responsabilidad que implica aprovechar una oportunidad.
Lo que representa un cambio en la vida, un movimiento, quizá de consecuencias imprevisibles.
Pero eso es lo que significa vivir: experimentar, probar, lanzarse… a una relación, a un negocio, al autoconocimiento… a lo que sea.
Eso es vivir. Como dice Mariola, vivir la vida derrapando.
(escrito por un humano)